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miércoles, diciembre 29, 2010

La chica atada en el departamento

Me lo comí demasiado rápido, fue como un polvorón que se desvanecía en mi boca. "Dios Santo, pero qué estoy haciendo", pensé un par de veces. Pero seguí comiendo, nunca me detuve hasta que no hubo más. Sólo que entre dos mujeres, siempre hay más. 
Ella llegó a la barra del bar pasada la una de la madrugada, "Hola", fue un simple hola, qué iba a saber yo que así de sencillo era todo. Y tanto tiempo que me la pasé ideando el momento perfecto cuando basta un simple -hola-, sin lucir espectacular, sin poses, sin mirada matadora, un simple hola. 
"Quién es tu amigo", preguntó y sonreí. 

Mi amigo era un hijo de puta que al inicio de nuestra muy llamada amistad decía "lo siento, no quería cogerte, no quiero arrastrarte a mí, pero te necesito, pero no puedo coger contigo porque eres como mi hermana". Y el hijo de puta me había dado cada vez una de las mejores cogidas de mi vida, él lleno de coca y yo con un cigarro Marlboro Rojo en mano, vaya maldita combinación. Podríamos buscar en el arenal si alguno de los dos pertenecía al momento que teníamos con el otro. Creo que no, nunca. 

Un día llama el hijo de puta y me dice que tiene colgada a una chica de un librero que dividía su loft, "pero cómo que colgada". "Bueno no está colgada, está atada, como ese señor, ¿lo conoces?, ese wey que está así", no podía verlo, pero imaginaba que se refería al señor de las iglesias. "¿Puedes bajar y encontrarme en el bar?" A ese hijo de puta le valía madre que recién hubiese llegado a casa del trabajo y que poco antes de trabajar despertara de una noche de cogida con un amigo nuevo, pero sonaba mal el hijo de puta y yo qué iba saber, a lo mejor su perra Miau se había muerto otra vez, así que fui. Lo encontré aburriendo a uno de los meseros en la barra. 
Me detuve en la entrada y sonreí, lo miré pocos segundos, justo antes de que me reconocieran los meseros y el hijo de puta volteara a verme, tuve suficiente para pensar en cogérmelo esa noche. 
En la barra me dijo "qué chingados haces con esos tacones en la calle, ¿calentándome el pito?" y sí, funcionaba muy bien y no sólo con él. Ya había más de uno que me decían lo mismo.
El hijo de puta fumaba, tomé un cigarro de su cajetilla y su encendedor, iba a prenderlo y me lo arrebató "házle honor a esos tacones, sé una dama y déjame encenderte...", se acercó a mí queriendo darme un beso y me quedé tiesa, sentí su respiración en mi boca y bajó por mi espalda, los brazos y llegó a encenderme. 
"¡Eit, cabrón!", sonó un golpetazo en la barra y brincamos los dos junto con las otras tres o cuatro almas detrás de la barra. Se congeló todo. 
"Respeta, cabrón", dijo muy seria la encargada del bar. 
El hijo de puta se disculpó con la bartender y luego me miró "sólo quería encendértelo y veo que no me equivoco...", luego todo siguió su movimiento
"Gracias, pero nadie siente tanto placer por encender un cigarro", miré las bolas del hijo de puta, su pito estaba parado. 

La noche pasó con varios tragos a la cuenta de él, mientras "tienes que contarme más de ti, nunca me dices nada, qué te preocupa, qué te interesa, qué amas, ¿amas, acaso?", preguntas dirigidas a mí, hechas por él y esperando ser contestadas por él. "No sé, sólo puedo decir que recientemente me he encontrado en un ataúd, he topado con mi cabeza, con sus cuatro paredes y sus mil plataformas a la felicidad, no tengo idea"
El hijo de puta estaba tocado, nada más sencillo que ver sus ojos llorosos, estaba en el punto del éxtasis y yo estaba ahí para completar su viaje interno, su viaje placentero al más allá de la noche "por qué llegaste tarde a mi vida"
Lo mismo me pregunataron muchas almas en muchos otros lados y "nunca he entendido, pero sé que si te regalo una sonrisa y nos echamos una copa, dejaremos de buscar una solución"
El hijo de puta quedó complacido, se levantó y encargó otro par de cervezas, subió las escaleras y volteó hacia mí en algún momento "voy a jalarme la verga al baño por tu culpa"

Apenas se fue el hijo de puta y las advertencias en el bar no se hicieron esperar, llegaron como una brisa en la espalda, un orgasmo inevitable "estoy bien, Gina... no te preocupes, he pasado cosas peores con este hijo de puta"
Gina se fue "buenas noches"... mientras, seguí fumando y tomando, luego pensé que más me valía que lo de la chica atada fuese verdad, porque de otra forma, si yo llegaba a la cama con él, mi premio sería quedarme atada a su librero, pero si la chica existía, sólo teníamos que darle de comer y coger... y dormir... y marcharnos de allí al medio día. 
"Está ocupado este lugar", dijo una chica con acento gringo. "No". 
¡NO! por Dios, se sentó al lado de mí y mientras fumaba, con mirada pensativa le eché un ojo a mi vecina, "nada mal, nada mal", luego le eché una mirada más cautelosa a sus detalles enormes y redondos que salían del escote de un vestido veraniego, pensé que me estaba pasando y regresé a los tirantes del traje de baño tatuado en sus hombros. 
Me vió y le sonreí. Por Dios, qué rica está, uno de los meseros limpiaba vasos frente a mí, y sólo me miró  para confirmar sonriente el pedacito de piel fresca que había llegado al bar y estaba sentada a mi lado. Sonreí y volví a quedarme sería, pero como buen rarámuri seguí avanzando para toparme con un minúsculo doblez del vestido a la altura de su estómago, cruzó las piernas "por Dios, tengo que detenerme", si continuaba, lo próximo que sentiría iba a ser mi verga parada y una tremenda necesidad de pasar mi mano por su  blanca pierna cruzada y semi-desnuda. 
"Me puedes traer un encendedor", dije al mesero o bartender, rompí el hielo a mis impulsos, quería gritar como un gorila y acostarla en la barra, abrirle las piernas y lamer. 
Una vez que dejé mis instintos a un lado con el humo del cigarro, sentí paz y una mirada que dijo acercándose a mí "Hola", volteé al otro lado a ver a qué imbécil saludaba y era a mí, me miraba sin decir nada, medio sonreí y seguí fumando. "Hola", me miró y sonreí "hola"
Nos presentamos, soy fulana y yo fulana "perdón que casi te desnudo con la mirada pero quiero cogerte ya", era mi frase de rescate en caso de una encrucijada. 
Salud, fulana, Salud, y sí, vengo acompañada de un amigo, es el "hijo de puta" que va bajando las escaleras. 

"¿Te sientes tan segura de mí que puedes coquetear con medio mundo y pensar que me vale un pito?", no sabía de qué jodidos hablaba el hijo de puta, pero le presenté a fulana. 
Fulana coqueteó con él y él con ella, yo parecía la botella de vino tinto sobre la mesa y las copas chocaban frente a mí. 
"Es mía", dijo el hijo de puta, pero fulana tenía otro plan. 
Uno de los bartender o mesero llevó a fulana el platillo que había pedido: Spaghetti Bolognesa. Lo comió saboreando cada bocado, como si fuera el último o el primero después de ramadán. La miré comer e hijo de puta la veía sobre mi perfil, luego nos mirábamos él y yo, acechando, esperando a que uno atacara primero y se quedara con el banquete, pero irónicamente, entre dos camaradas, las reglas son las mismas: será el que ella elija y basándonos en eso: 

"Entonces ¿él es tu amigo o tu novio?", mas no hay forma de contestar a tal pregunta bajo esas condiciones, "¿qué era en ese momento hijo de puta para mí?" Mi amigo, un amigo que me ve como su hermana y comete incesto, un amante finalmente, ¿quién es el amante?
"Es sólo un buen amigo", con énfasis en buen... "por qué fulana hija de puta, ¿acaso te gusta?"
"Me gustas tú y te quiero a ti"

Se  me paró, tuve que levantarme de allí diciendo "espérame un segundo", jalé a hijo de puta hacia las escaleras y "las reglas son las misma, ¿no?, aunque tú y yo seamos cogida uno del otro"
Hijo de puta me besó "nada cambia" y quiso alejarse pero lo detuve "entonces préstame tus llaves"
"¡Qué!... hija de puta, de perdido invítame", pero no lo hice. "Entonces, todavía de que me la estás bajando, ¿me pides las llaves de mi apartamento para irte a coger con esta vieja?"
"Sí, yo haría lo mismo por ti".
Me dió las llaves y se despidió con un beso, caminó hacia fulana y como todo un caballero se despidió de ella  con un saludo de mano "mucho gusto,pero me tengo que ir, por favor... mi casa es tu casa"

Fulana y yo nos fuimos poco después al departamento de hijo de puta, la chica atada al librero no existía. 

sábado, octubre 16, 2010

Títulos de cajón (lleno de lencería)

"Debo dejar de ser masoquista", es un pensamiento que tengo casi todos los días.
Ejemplos:
1. Leer en vez de escribir
2. Ver películas en vez de intentar hacerlas
3. Coger en vez de buscar a alguien que me deje tomarle fotos mientras está cogiendo con otro alguien
4. Dormir temprano los viernes para amanecer fresca el sábado por la mañana que debo levantarme a las seis y treinta de la madrugada para estar en cierto lugar.

Soy masoquista, me gusta sufrir buscando cosas que no debería.
Así pues, con los primeros minutos del nuevo día, se me ha ocurrido ponerme a teclear lo que pensé desde las seis de la tarde del día anterior. Muchas cosas se interponen entre mis instintos y yo: una película, búsquedas de fotografías, lecturas de reseñas, críticas de películas, búsqueda de gadgets, etc. Todo relativamente inútil, lo único bueno de esta noche ha sido reencontrarme con una entrevista hecha en el año 1966 a Stanley Kubrick.
La idea principal de este artículo inició hace un par de días cuando una amiga que estudia artes plásticas en la cd. de Guanajuato, compartió conmigo un cortometraje realizado por la escritora Sarah Kane titulado Skin. Veámoslo:


El cortometraje me trajo dos pensamientos muy fuertes: 1) Metiendo mis narices en lo que no me importa, específicamente lo que sucede en lo nacional, busqué hace unos meses varias corrientes políticas y terminé encontrando un documental sobre estos skinheads el cual buscaré y compartiré con ustedes más delante y; 2) la palabra Sadomasoquismo o BDSM. La parte de DS o disciplina y sumisión queda bastante claro en el cortometraje.

El sadomasoquismo es algo bastante mal digerido (y entendido) por la sociedad, si se le pregunta a alguien qué piensas sobre los sadomasoquistas, te responderán siempre que "esos weyes están enfermos" y esto es gracias a que sus conclusiones son en función de "sadomasoquismo + sexo", pero bueno... no sólo se trata de eso, dejemos a los psicólogos y psiquiatras responder o explicar esta parte.

En cuanto a lo que yo puedo decir sobre estas escenas del cortometraje es que no me molestaron nada las imágenes, pero no estoy segura que sea algo intolerable ante todo público, por lo tanto, no creo que grados más elevados (o escenas más gráficas) pueda tolerarlas y tampoco sé, dado el límite de mi imaginación e inexperiencia, cuáles podrían ser esos grados más elevados. Tendría que estar en físico para someterme a esas imágenes, sin ser partícipe. Pero específicamente estas imágenes, repito, lejos de molestarme, me agradaron y me "prendieron" el morbo. Esto me hizo recordar una sesión sadomasoquista light (calzones y calcetines en vez de estas cosas de cuero, látex, cadenas, etc.) que se dio de manera muy espontánea hace un par de años con un joven que, en ese momento, él tendría unos 21 o 22 años y yo 24 o 25 años.
Regresé a mis archivos fotográficos y desafortunadamente no encontré esas fotografías y no saben cuánto me puede, por lo que ya estoy planeando fotografiar una sesión sadomasoquista (light o no light). ¿Quiénes serán los valientes?
Culpo a mi amiga por regresarme el gusto a estas imágenes, siempre dicho que el gusto sólo es producto del morbo: observar, mirar. No me gustaría participar porque, aunque ya todos tenemos algún grado de masoquistas y/o sádicos y estamos en el papel todo los días en nuestra vida cotidiana, digamos que no me atrevo a entrar en "el juego", no me parece necesario y aun cuando intente con la imaginación colocarme en uno de los papeles: el que disciplina o el que es disciplinado, la verdad es que no le entro muy al estilo BDSM. Lo sé, me temo que los dejaré completamente desilusionados, pues no llego ni a sadomasoquista light.

... O prefiero no llegar. Siempre, en el hecho de conocernos, existe o se da la infinitud, nunca nadie sabemos a ciencia cierta, de manera totalmente consciente, de lo que somos capaces, pero otra parte de nosotros lo sabe y actúa a nuestro favor respondiendo a las posturas sociales y nos protege de actitudes auto destructivas.
¿Cómo hice entonces en aquella sesión sadomasoquista light con el chico? 
Sí, en efecto, en esa ocasión tuve que ser yo la persona que "disciplinaba", pero sólo para obtener las fotos, queda claro que esto lo digo de manera consciente, pero mi curiosidad me dice que el gusto por esas imágenes (o el morbo que me provocan), puede marcar cierta tendencia o gusto, pero digo que no porque en la vida cotidiana podría causar cierta adicción y... qué sé yo.

El adulto absorbe la juventud de su amante
En fin, siguiendo la conversación con mi amiga y, después de acusarla de despertar mi morbo, me envió una invitación para presentarme con un chico de 20 años que, según dijo, llenaría mi apetito sádico. La invitación me dio flojera, de verdad.
¿20 años?-, le contesté. No- continué-, a mi de 40 años para arriba, por favor.
Sí... lo acepto de manera totalmente abierta y los que han tenido la desgracia de conocerme lo saben muy bien, podría decirse que mi debilidad son los hombres que me doblan la edad, me enloquecen.
Pero así como en el juego de la vida y en "el juego" BDSM hay reglas, también en la idea de joven contra adulto, me parece que tengo ciertas reglas, para mí, la imagen de una mujer con un hombre que le dobla la edad, sólo funciona hasta cierto punto y cuando la mujer está en cierta edad, digamos que entre 17 y 23 años para la mujer y para el hombre entre 40 y 58 años, no más ni menos. Me preguntaron varias amigas por qué hombres de 30 y tantos años no, sin generalizar, puedo decir que los hombres de treinta y tantos años tienden a estar en etapas muy distintas, muchos están iniciando una familia, otros están divorciándose y, en ocasiones, no son ni económica, ni emocionalmente estables (sí, en estos tiempos, quién lo está), sin mencionar la experiencia sexual. Para cuestiones prácticas, como dice la canción "40 y 20".

Mi amiga se espantó con sólo leer mi respuesta "a mí de 40 años para arriba, por favor". Según lo poco que sé, ella ha sufrido un fuerte choque emocional con un hombre que le dobla la edad y eso la dejó bastante marcada. Decidió, entonces, que sólo aquél chico, hasta cinco años mayor que ella, podría ser candidato a una relación sexual y emocional, incluso, si es menor, mejor.
Sin importar las justificaciones que yo pueda dar a favor de los hombres que nos doblan la edad, sólo importa lo que ella opine, pero me apena mucho decir que "uno no es ninguno", ¿o sí?
Como pésima maestra que soy, puse algunos ejemplos a mi amiga a través de una serie de películas bastante comerciales que dibujan un poco el por qué sí y el por qué no y otras cosas que, si bien pueden verse muy bonito en pantalla, todo sale sobrando. Habría que vivir cada una de esas historias y, aún con ello, no se puede generalizar que todas las relaciones con hombres mayores terminarán de manera tan dramática o tan romántica como en una película o en una novela. Parece que la relación de mi amiga con su hombre que le dobla la edad, terminó de manera muy desagradable por cuestiones que sólo puedo discutir con ella, pero comentaba que una de las cosas que más le desagradaba era que el hombre se la pasaba diciéndole que era una chiquilla, que no sabía nada de la vida y etc. Yo no sé por qué se lo tomó tan a pecho, desconozco la manera y el tono en el que se lo decía el hombre y el por qué; pero recuerdo que, si bien no todos, sí la mayoría de los hombres que me doblan la edad, en algún momento de la relación, tendían a decirme las mismas palabras que le dijeron a mi amiga, pero a mí siempre me lo dijeron de una manera muy tierna y cuando yo me ponía en fase caprichosa.
De por sí las mujeres ya somos caprichosas, no imagino cómo es lidiar con una mujer o, mejor dicho, una adolescente caprichosa de 17 o 19 años. No quiero estar nunca en los zapatos de aquéllos que estuvieron conmigo en esas etapas, en algún momento también llegué a tener sentimientos muy negativos hacia ellos, ahora sólo puedo decir que los admiro y los respeto.
Bien es cierto que cualquier relación deja marcas, huellas que jamás serán borradas, pero todo llega a sanar y esto es labor del tiempo. Maldito tiempo, corre demasiado rápido y jamás lograremos llevarle la delantera, pero siempre enseña algo. Por eso le insistí a mi amiga que, "uno no es ninguno" y aquí está la lista de películas, de las cuales, por lo menos una, espero que toda mujer tenga la oportunidad de vivir y si recuerdo otra, la agregaré. No me dentendré en el "por qué" o "para qué" llenarse de historias como estas, sólo el vivirlas les dará la respuesta. 


NOTA: para ver el enlace sin salir de esta página, dar click derecho y seleccionar "Ver en otra pestaña" y lamento que los trailers estén en inglés, pero soy amante de ver las películas en el idioma original con subtítulos, pero no encontré los trailers con subtítulos.

1. An education (aunque no sea muy fiel al libro y la historia real) -  jamás podría decir que no he vivido algo como esto, por el contrario mil y una vez
2. Los Abrazos rotosBroken embraces - vean esta película muy atentos
3. Uff, Shopgirl - con todo y sus fallas de secuencia y dirección, es delicioso ver a Steve Martín lejos de un papel de comedia
4. 9 1/2 Weeks - da miedo al principio una relación como estas, pero Mickey Rourke está excelente
5. Brief Encounter - excelente si te gustan más los clásicos. Buen manejo de la historia y los personajes
6. The Pillow Book -  Peter Greenaway, con eso tienen. Si llegan a rentar esta película, denle chance con los primeros 20 minutos
7. 2046 - maestro Wong Kar-wai, no hay un "pero" en esta película. El hijo le pregunta a Wong Kar-wai: "¿es cierto lo que dicen los medios de ti, que eres un director muy romántico?" - Sobra hacer mención de la dirección, la preciosa historia, las acotaciones políticas, las referencias musicales, ¡ah!
8. Eyes Wide Shut (el enlace al trailer es en la página oficial de la película) - doctor Kubrick, no tengo qué decir más, pero espero que vivan algo así, si no lo han hecho, no detengan la búsqueda
9. Girl With Pearl Earring - sin comentarios, sólo suspiros... esto me recuerda a dos grandes maestros que he conocido
10. The Reader - "40 y 20" aplica para mujer contra adolescente, no soy muy fan de estas relaciones, pero conocí varios excelentes amantes que fueron instruidos muy jóvenes por mujeres mayores.

Estoy segura que he omitido muchas películas, algunas con mayor tono que éstas y menos comerciales, pero por el momento no recuerdo los títulos, buscaré en mis papelitos una hoja donde escribí una lista de películas "Tienes que ver"

Saludos.

viernes, octubre 08, 2010

Noches paganas

Eran cerca de las cuatro de la mañana cuando tocaron a la puerta. Estaba acostumbrado a esas llamadas de madrugada, así es la gente: va y viene, y una visita inesperada siempre se recibe con gusto, pero nunca se tiene la certeza del bagaje de la visita: cerca del fin de semana puede ser un amigo borracho que no logra llegar más allá de la puerta de mi casa; o bien, iniciando la semana puede llegar un amigo sin quehacer que intentará meterme alcohol vía intravenosa si me resisto a tomar de la boca de la botella.

Esa madrugada tocó a mi puerta una chica a la que había visto unas seis veces desde que se mudó a la capital, justo en su segundo día nos conocimos en el ensayo que tuve con la banda de jazz (de ahí mi grupo de amigos borrachos). Ella llevaba un pantalón de mezclilla y una blusa tipo polo con rayas horizontales azules y unos zapatos de piso picudos muy simpáticos color café, no recuerdo si cargaba con bolsa de mano.
Se notaba su "extranjerismo" no sólo en su tono de piel blanco tostado que, luego de unos meses en la ciudad, regresaría a su tono normal.

En esta ciudad, sobre todo en el centro, donde se reúne el turismo, la mayoría o son blancos o son negros, no hay intermedios. Mejor dicho, casi no hay intermedios que resalten. Así que, de inmediato, noté que no era ni extranjera, ni local. Era un alma perdida, con sus ojos bien abiertos, sorprendidos por los colores y la vida nocturna de "hasta que el cuerpo aguante"

- Esta es una ciudad en la que no hay tiempo, pero sobre todo, no hay pedos... casi casi, con todo y lo mochos que son aquí, bien puedes caminar en pelotas y totalmente ebria y no pasa de que te topes a otro u otra que anda en las mismas y terminen caminando juntos y después en la cama... lo más extraño es que si se vuelven a ver, será en las mismas condiciones-, le dije.

- En mi rancho, a estas horas de la madrugada no hay gente caminando en el centro- decía en nuestras caminatas de regreso a mi casa. Sobre todo, la gente no camina-, continuaba-  todos nos movemos en carro o en el transporte público, qué esperanzas poder caminar tan libres del bar a tu casa sin pedos de que te asalten o te quiera violar un pendejo.

- No-, contesté-, aquí el violado, es el pendejo que te siga.

Desde esa noche, en el bar, hubo una especie de conexión entre ella y yo, de alguna manera me recordaba a mí a su edad. Lo más extraño es que desde entonces no he cambiado. Salí de mi casa a los dieciséis años y jamás regresé. Anduve de aquí a allá tocando y me casé con una mujer con la que tuve tres hijas, luego nos divorciamos y me volví a casar nada más y nada menos que con una "gringa" y luego nos separamos sin poder firmar papeles de divorcio.

Sofía, se llama la chica con ese look  de "extranjerismo", me recordaba mucho a mí. Ella había dejado su casa (en cierta forma) desde muy joven. Entre que hacía una cosa y otra, un día, simplemente decidió abandonar su ciudad natal al norte del país.

- No es que haya dejado mucho, si no que no dejé nada, no pertenecía a nada.

Y tenía razón, pero no era la ciudad, era ella, su impaciencia, su inexperiencia, su inquietud por aquello desconocido, por la vida pagana. Sin teorías y sin fórmulas. Cuando dejas el nido sólo hay una verdad y esa es buscar sobrevivir a como de lugar, quitando piedras y barro del pavimento y viajar con lo que te vaya dando el camino y el día a día. Para qué, nunca se sabe. 

- Me sorprende que me he topado con raza súper chida: tú y todos estos weyes. No sé cómo se dan las cosas, pero es chido que se dan sin pedos- decía en cada oportunidad.

La realidad es que son muchos los que llegan cada día esta ciudad que no podríamos detenernos a cuestionar y analizar los pasos que ha dado cada uno de ellos para dejarlos entrar en nuestras vidas, simplemente no hacemos preguntas. Se desarrolla una especie de sexto sentido y nos dejamos llevar por él. Les conocemos por lo que son, con el tiempo les conocemos lo que cargan en la espalda. 

Conocer a Sofía me tomó una mirada desde el asiento donde yo estaba sentado hasta la distancia que dos asientos marcaban entre nosotros. Cada que podía le sacaba la vuelta, me hacía tonto, pero no era ella quien me ponía en tensión, era el hecho de que yo tenía novia y muy bien puedo dármelas de que conozco a las mujeres y lo que esas miradas significan.

Continuará...

sábado, octubre 02, 2010

Orgy

Hay tardes de medio día en las que tengo clases con el Tío Flavio Becerra (fotógrafo), en ocasiones deja tarea.
Sonia Sieff fue una de esas tareas

viernes, septiembre 10, 2010

Ácido: El negocio de la noticia

No todo lo que se lee o se mira es real; 
no todo lo que brilla es oro...

Es viernes social. La noche del jueves cayó una lluvia bastante breve anunciando una mañana bochornosa: húmeda, pegajosa, de maquillaje facial mantecoso o cutis de etiqueta "normal a graso". Según el dermatólogo, mi familia tiene cutis "normal a seco", casi como lija. En invierno los codos se vuelven negros y callosos, tan así que al ponerme un suéter barato se atora el tejido en los pellejos de la carne vieja. 
Somos secotes y con tendencia reumática, desde los años de mi bisabuela materna (ese es el gen más bonito, el más problemático y el más inestable). Pero el menor de los males, es mejor.
No tengo muy claro si nos hace falta algún químico en el cerebro que genere tolerancia, paciencia y adaptación. A pesar de haber nacido en una tierra seca y calurosa, la adaptación a este clima y sus corrientes derivadas de fenómenos meteorológicos pasajeros, casi nunca llega. 

La noche de ayer no pude conciliar el sueño, la viví encendiendo y apagando la refrigeración (pero quién soy para quejarme cuando tengo techo y comida). Casi conté las primeras horas de la madrugada de este día viernes, haciendo de mí un experto en remedios caseros contra el insomnio. Pasé de caminar (a paso zombie) por el estudio unos minutos, a tomar un vaso de leche tibia para, luego, hojear algo bastante inapropiado: un libro sobre fotografías de desnudos (1000 Dessous: A history of Lingerie de Taschen). Según recuerdo, el último párrafo que sostuve en mi memoria dice en inglés: "So take your seats, ladies and gentlemen, the show is about to begin: the courtain rises like a skirt to reveal an indecorous décor of lingerie. Sit back and enjoy the performance; it may continue later behind closed doors". Todo el párrafo anterior causa problemas en una mente llena de sexo y erotismo como la mía (sentí que Donatien sorbía su baba junto a mi oído mientras decía alguna frase puerca) pues, la siguiente página del libro es una fotografía titulada "Pin-ups are the stuff of dreams" que muestra a un hombre recostado en su cama echando tabaco mientras mira un collage de algunas mujeres desnudas y otras en lencería. ¡Si tan solo les contara cada situación húmeda que brincó a mi cabeza!
El siguiente paso fue buscar en mi agenda de contactos en el celular, el número de alguna persona que pudiera estar disponible para ayudarme a conciliar el sueño, pero al pasar la letra D, me entró el hastío, encendí la televisión y, finalmente, dormí. 

Cuando comienzo a entrar en sueño, conecto a la corriente el reloj de cabecera. Así, al despertar sabré la cantidad de horas que han pasado. El fin de este juego es sólo para echarme porras y levantarme sin importar si fueron cinco o diez horas. El reloj marcó cinco y en la televisión se contaba la siguiente historia:

"Esta detención es el resultado de los trabajos de inteligencia y acciones realizadas por la Policía Federal desde el año 2009, cuando se desarticuló una célula de sicarios encabezada por Carlos Villanueva de la Cerda, Comandante Ocho, al servicio de La Barbie en Tultitlán, estado de México"-, explicó en conferencia de prensa...

Eran las siete de la mañana cuando escuché, en otro canal, la misma historia, ahora dramatizada. La nota duró varios minutos y, de inmediato, me dejó un mal sabor de boca la producción y la seriedad del noticiero. Entró un corte a comercial de los patrocinadores y regresó el noticiero con la misma historia, narrada por un fulano distinto, pero con las mismas tomas de la nota anterior y la misma dramatización. Al terminar, pasaron de nuevo corte a comercial de los patrocinadores. ¿Cuánto dinero entra con una nota de este tamaño?, ¿es necesario darle un tratamiento de ese tipo? Qué mejor que echarse un café en algún receso del día y leer las noticias: aquí la nota de La Barbie en La Jornada.

Bien dice el dicho "Al pueblo pan y circo" y si no queda claro, basta con abrir los ojos y recolectar la cantidad de sabios oportunistas que hacen negocio con las celebraciones del Bicentenario, o bien, basta con caminar por Paseo de Reforma. ¡Salud, camaradas... que les caigan bien los antojitos mexicanos, el tequila y la cantidad de dinero que gastarán los días 15 y 16 de sept. ¡Viva México! que no por nada compramos un  montón de playeras oficiales de la Selección Mexicana de Fútbol Y sigamos apoyando IMX. 
Callaré mi boca y disfrutaré las celebraciones, algo de trabajo debo tener ese día. Total, siempre hay un mañana (estemos en esta tierra o no) y siempre habrá un día después de mañana donde habrá terminado la euforia de dichas celebraciones. Y siempre quedará la pregunta: ¿Qué novedad está por llegar?

Maldigo el insomnio cuando es solitario y Donatien viene a mi memoria; más todos los días, agradezco mi techo y comida

jueves, septiembre 02, 2010

El almuerzo onírico

Un joven científico, al que nunca conocí, soñó durante varios días que era 
un espía y lo había dejado todo para trabajar en una botica porque
estaba cansado de ser espía. Decía que era un trabajo emocionante
y extenuante, pero que necesitaba retirarse mientras podía.
Su jefe en la agencia comprendió totalmente su sentir y aceptó 
su renuncia.


Le escribí al científico desde mi escritorio porque me sentía igual que él, le dije que al paso de este día me siento más y más en tierra y no me gusta, también le dije que escribirle había resultado ser la mejor medicina.

Me gusta más andar drogado en los sueños inconclusos o con finales inesperados (que es lo mismo que no tener finales) - Extraño derramar lágrimas por un personaje que derrama lágrimas porque le he dicho que debe derramar lágrimas - Extraño ser Dios: crear y dejar vivir; es cierto - Extraño sentir los latidos arrebatados de mi corazón cuando se tuerce como cola de cerdo la vida de terceros y extrapolo con ellos mi sentir hacia nada porque nada de lo que ellos son, lo soy en la realidad.
Mis terceros son superhéroes, son protagonistas, son odiados o amados, tal cual. No se andan a medias tintas, son perfectos. Ellos saben lo que es ser parte de algo, son ladrones: chupadores del tiempo y del espacio. Yo... yo... sólo soy la energía necesaria para que ellos crezcan: soy aire, agua, tierra, luz y ellos son la sombra. En la sombra se crean las más maravillosas figuras. Si hay sombra, hay luz y si hay luz, hay vida y allí nacen mis terceros, entonces me siento completo, entero: uno. 

Lo que tengo que hacer para seguir con ellos me quita el goce de la irrealidad, del soñar despierto, del crear ya siendo creado; es cierto - Vine a una cosa al mundo y lo he abandonado, porque la vida contemporánea predica sobrevivir, no predica gozar, qué gran mentira cuando dicen "hay que gozar la vida, querer lo que se tiene y no pensar en lo que no se tiene" No tengo mi libertad de soñar despierto, entonces no tengo vida, camino muerto y respiro putrefacción.
La libertad es hacer por hacer, quizá sin dañar a otros, quizá dañándome; es cierto. 

Ahora lo pienso* dos veces y me odio por no olvidarlo; encuentro desagradable vivir un día completo haciendo lo que se hace en un día normal, en un día racional, todo para llegar a la cama a la hora del sueño, a la hora de estar apenas cansado mientras que, cuando soy irreal, cuando sueño despierto, sólo me toma el agotamiento de mi cerebro para sentirme exhausto y lleno.

¿Cuál es el resultado de no ser irreal? Sólo el mismo que vivir por vivir.

*Un antiguo, pero no viejo amor, se refirió a mi segundo trabajo como algo que le gusta, pero señaló que no le gusta tanto como lo que hago desde hace más de la mitad de mi vida.

lunes, agosto 02, 2010

Inception

Dom Cobb (Leonardo DiCaprio) es un ladrón hábil, el mejor de todos, especializado en el peligroso arte de extracción: el robo de secretos valiosos desde las profundidades del subconsciente durante el estado de sueño cuando la mente está más vulnerable.  Esta habilidad excepcional de Cobb le ha hecho un jugador codiciado en el traicionero nuevo mundo de espionaje corporativo, pero al mismo tiempo, le ha convertido en un fugitivo internacional y ha tenido que sacrificar todo que le importaba. Ahora a Cobb se le ofrece una oportunidad para redimirse. Con un último trabajo podría recuperar su vida anterior, pero solamente si logra lo imposible. En vez de llevar a cabo el atraco perfecto, Cobb y su equipo de especialistas tienen que invertir la operación; la tarea no consiste en robar una idea sino en colocar una. Si tienen éxito, podría ser el crimen perfecto. No obstante, ni la cuidadosa planificación ni su pericia puede preparar el equipo para el peligroso enemigo que parece conocer de antemano cada movimiento suyo.

Para rascar y buscar. 
Lo que ha logrado Christopher Nolan en su guión, no sólo fue el desarrollo de una idea original que se generó hace más de diez años y que definitivamente fue evolucionando. Pero, además, logró de manera magistral conservar lo que dice ser la idea principal, su escencia: la manipulación de los sueños de otros de manera consciente, esto como herramienta principal para el atraco del siglo, del cual nadie en la realidad se enterará. Una película en la que inconscientemente te sumerges y te dejas llevar, y aún cuando quieres entender todo lo que pasa alrededor, llega un momento en el que no es necesario, la historia te va regalando con pequeños detalles esas respuestas. Pero, a su vez, es una película que muchos vamos a regresar a ver mientras esté en pantalla porque  deja huecos, cosas inconclusas y nada específicas, cosas que no necesitas saber, pero quieres entenderlas y al resolverlas se crean más dudas, haciendo que la historia sea infinita.
Pocas cosas, muy pocas cosas me hacen sonreír como un mocoso jugando en el parque (según la preconcebida escena en slow motion de un niño sonriendo mientras se mece en el columpio, o se desliza por el resbaladero, o juega a aventarle la pelota al papá, etc.). Esa cara de felicidad inocente e infantil me dejó esta película, incluso me provocó más placer que Inglourious Basterds (una dista tremendamente de la otra,  lo sé, pero es que “Los Bastardos…” fue la última película que me dejó así).
Por dónde empiezas a hablar de la película Inception: historia, efectos visuales, actuaciones,  diseño de arte,  música (genial, simplemente genial). Mucho hay qué decir y todo positivo. Cuando me preguntaron "Y por qué te gustó tanto la película", no se me vino una respuesta satisfactoria de inmediato. Es como si te preguntaran, "por qué te gusta la nieve de chocolate" Sabrá Dios. No le puedo preguntar a mis papilas gustativas por qué me gusta, sólo sé que me gusta. La única cosa que sabe por qué me gusta la nieve de chocolate es mi mente, que muy bien no sé cómo funciona, pero parece que funciona, la acepto y la tomo. Tan existe mi mente, como tan estoy en esta realidad. 

No hay verdades realidades absolutas. 
Es allí donde comienzo a entender por qué esta película me ha gustado tanto (como hasta la fecha sucede con otros títulos. Ej.: The Matrix, Memento, Vanilla Sky, The Butterfly Effect, Eternal Sunshine of the Spotless Mind, The Jacket, A Scanner Darkly, etc.). Dejando a un lado todos y cada uno de los elementos que construyen una buena (o excelente) película valdría la pena revisar la existencia de una constante en todas las nombradas arriba como una idea o un tema: aquello que no conocemos, o aquello que no logramos explicar de manera relativamente aceptable, cosas que quizá parecieran sencillas en la medida que las desconocemos como la mente y qué pasa en ella; el subconsciente, cómo funciona; el consciente, dónde queda; la realidad, la realidad alterna, el tiempo, el espacio, y algo tan complejo e irracional como el amor, son cosas que al no tener claro o, mejor dicho, al no ser objetos tangibles, dificultan la creación de respuestas concretas y se convierten en algo abstracto. Así, todo aquello que se produce en una parte de nuestra cabecita loca (sueños, ideas, recuerdos, sentimientos, etc.) y que no podemos entender a través de la lógica, la razón, la ciencia, la fé o cualquier otra cosa, son  ingredientes muy atractivos y llenos de elasticidad.

Reglas de Inception. 
El arquitecto es el que diseña el software, el que va diseñando el sueño de un tercero. 
Se dice que los sueños son una percepción de nuestra realidad, en ellos dibujamos lo que se nos da la gana, como se nos da la gana. Es en los sueños donde cosas no resueltas de nuestra vida, cosas poco entendibles  sobre nuestras acciones, se proyectan en nuestro subconsciente, presentados de manera distorcionada y sin sentido. Hace poco comentaban en una conferencia el curioso caso de Un Perro Andaluz que es un sueño, seguido de un sueño, dentro de otro sueño que, al parecer, te lleva a ningún lado. O bien, te lleva a desencadenar una serie de teorías para encontrar un sentido menos surrealista a la historia. 
En los sueños, parece ser que siempre hay reglas básicas de la realidad que se deben respetar (ej. : tomar  aire, si recibes un balazo te mueres en tu sueño y despiertas en tu realidad). Esas reglas como objetos abstractos, a su vez, pueden no ser respetados. Inception nos dice que los sueños no son imágenes sin sentido, abstractas o surrealistas, sino que son una realidad absoluta dentro del sueño, un consciente dentro del subconsciente, mío o de un tercero o de ambos. Por lo tanto, el cómo se dibujan esas realidades dentro del sueño siguen reglas que no pueden ser alteradas, ya que sería contradictorio y se resolvería en un bloqueo de la realidad dentro del sueño, lo cual hace que la inmersión en la mente sea cada vez más profunda, haciendo más difícil la extracción de mi mente a la realidad, dando como resultado la infinitud del sueño que  sólo podría terminar con el desgaste físico "real" del cerebro. Entonces, una realidad absoluta (dentro de un sueño) se percibe como un término abstracto, esto creará un sueño que proyecte mis realidades, lo cual, genera otros sueños, y esto se convierte en una magnífica historia. En un guión impresionantemente redondo y una idea bastante original.

Los laberintos.
La idea dentro de la idea (o, mejor dicho, el sueño dentro del sueño) hacen que desde el inicio el espectador se convierta en cómplice, por lo tanto, una vez metido en el juego, en los laberintos del sueño, no será necesario que te digan "salta" para que saltes. De modo que, quizá la única realidad, es el sueño.


Una película que se te pega por días. 
¿Por qué un aprendiz de guión se ha enamorado de Christopher Nolan?
Si algo he aprendido a lo largo de mis pocos años de intento como guionista es que para dormir mis muy esperadas y necesarias ocho diez horas, debo irme a la cama después de haber escrito cuanto haya podido durante el día. Bien pueden ser historias cortas, ideas, notas (que probablemente nunca usaré) escritas con las patas y, ya si el día ha sido bastante iluminado, quizá vaya a la cama después de haber escrito unas diez páginas de guión pendiente. Todo esto con el único fin de no soñar, porque si sueño, no descanso.
La razón es simple: un sueño puede ser un plot completo o la primera línea de una idea en desarrollo. Soñar es como un chispazo, uno que no se debe dejar escapar, con suerte, a veces se recuerda el sueño con mucho detalle y se logra transcribir casi en su totalidad. Al parecer, nada malo hay en esto, pero pensemos un poco. Cuando recuerdas lo que soñaste, y fue lo suficientemente raro, malo, grotesco e incoherente, sientes la necesidad de contar tu sueño, pero al hacerlo, siempre se busca la forma de darle sentido al sueño y vas reacomodando cada escena para darle a la historia una narración mucho más lineal, algo que puedas aterrizar con mejor entendimiento de los hechos. Esto, para mí, significa el asesinato de un buen guión.

Christopher Nolan nos ha regalado un plot que parece muy sencillo: una historia basada en los sueños, revuelto con un atraco. El resultado ha quedado marcado en nuestra realidad: uno de los mejores guiones y una de las mejores películas de este año (y probablemente de la historia del cine). Voy por la segunda Inception al cine.

domingo, julio 04, 2010

DIES IRAE

Esto me tiene apendejada. ¿Qué significa eso?
No sé, pero me hace feliz cada vez que lo escucho, además me relaja, y alguien me dijo, que muchos dirían que eso no está bien. !Vamos...! qué es bien y qué no lo es. A nadie hace daño, ¿o sí?

Paciencia para que baje.

lunes, junio 28, 2010

Bomba de tiempo

Me temo que la siguiente información pueda llegar a manos equivocadas, así como ser pensada que es dirigida a un tercero.

Mi reproductor de música terminaba un álbum titulado Snakes in a hole de 1969, es una especie de jazz, rock progre y otras marihuanadas de una banda que se llama Made In Sweden.
Terminó el álbum y, por supuesto, brincó al siguiente, el cual era Titan, de Gustav. Quedé en hipnosis,  por lo que dejo aquí mi advertencia y una anécdota.

Era una noche lluviosa, según yo iba en mis cinco sentidos caminando por las calles y callejones de Guanajuato. Una mano de hombre me tomó del codo y me acercó a él, un músico. Continuamos caminando hacia mi casa, rompiendo con cada paso el arroyo entre las calles.
Obviamente yo la había pasado mal ese día, seguro había peleado con otro hombre, un fotógrafo, y busqué refugio en el músico, que le suponía ya era historia vieja.
Es inútil explicar por qué uno busca viejos amores para compensar el inevitable fin con los actuales.

El músico me llevaba a casa, entre besos y arrimones en cada esquina, puede decirse que íbamos a paso veloz. No puedo negar que ahora veo las cosas como género trágico y subgénero romántico. Toda la situación era fatalista para mí.

Me siento muy mal y me quiero sentir peor, le dije al músico. Dime qué puedo escuchar, quizá a este cuate, ¿cómo se llama... Mahler?

El músico brincó asustado, me detuvo y me puso contra la pared, el agua escurría por mi frente y me dijo: por lo que más quieras, no se te ocurra escuchar a Mahler en estas condiciones.

Por lo tanto, terminamos la noche juntos. No hay absolutamente nada que una noche con un ex-amor no pueda curar y, después, hacerte sentir peor. Supongo que es la cruda que te deja Gustav.


Precaución para otras situaciones cuando no se debe escuchar a Gustav: si tienes en tu organismo cuatro tazas de café, dos copas de vino tinto, te has fumado media cajetilla, y llevas cuatro horas (y contando) de trabajo, más un nuevo amor que ya ha entrado en tu vida, endulzado todo esto con esa sensación de paz que te da el gusto por lo que haces, por DIOS, no escuches Titan. No escuches a Mahler, es el chamuco.
El problema no es que puedas entender el mundo coqueto de esta sinfonía, el problema es que lo vivas... el problema es que lo sientas.

Saludos.

martes, junio 08, 2010

Franceso Petrarca

No tengo paz ni puedo hacer la guerra...
 
No tengo paz ni puedo hacer la guerra;
temo y espero, y del ardor al hielo paso,
y vuelo para el cielo, bajo a la tierra,
nada aprieto, y a todo el mundo abrazo.

Prisión que no se cierra ni des-cierra,
No me detiene ni suelta el duro lazo;
entre libre y sumisa el alma errante,
no es vivo ni muerto el cuerpo lacio.

Veo sin ojos, grito en vano;
sueño morir y ayuda imploro;
a mí me odio y a otros después amo.

Me alimenta el dolor y llorando reí;
La muerte y la vida al fin deploro:
En este estado estoy, mujer, por tí.

miércoles, mayo 12, 2010

Nada con puntos suspensivos

Por qué nada.
Debo decir que esta palabra (como muchas otras que parecen no servir en absoluto), la adopté hace algunos años. La "nada" se convirtió en el condimento que definiría el platillo que consumo todo los días: yo.
Hay muchas frases que utilizan esta palabra y no terminaría jamás de enlistarlas, pero mencionaré dos de esas frases que escucho y de vez en cuando utilizo.
La primer frase fue mencionada por un camarada hace un par de años y después la hurté como frase característica de un personaje en una obra de teatro que escribí y se llama Apariencia Simultánea; la segunda frase la menciono con mucha frecuencia cuando trato de escabullirme de alguna conversación tediosa que intenta involucrarme socialmente con un tercero.


"Tengo todo porque no quiero nada"
No sé qué tanto pueda ser verdad esto, quizás es tan verdad en la medida que uno tenga claro qué es el tener todo y qué es no querer nada. Para mí no aplica esta frase, teoría, síntesis, hipótesis o filosofía de vida puesto que, al contrario de mi camarada, he tenido lo que he querido a base de... quererlo, lo cual puede derivarse en una búsqueda. Que esa búsqueda inevitablemente me lleve a otras cosas que enriquezcan ese querer, es algo distinto, pero supongo que así debe ser. Quién lo estipula como un "deber ser", no sé. Supongo que la misma suma de eventos tras la búsqueda.
La frase en sí suena bien por la estructura y la connotación cínica, me parece deliciosa, pero poco práctica. Creo que muchos batallamos bastante en lograr lo que queremos y muchas veces toma años que llevan a la deserción o al suicidio de la misma.
Aguas.

"Me dedico a nada"
Puesto que este es un blog que sigue mis pasos (yo, Lucy Originales), me resulta difícil pasar por alto los eventos de hace una semana.
Estaba en un café (que siempre me salva cuando se cae la conexión a internet) entre trabajando, contestando llamadas y haciendo arreglos para mis futuros viajes cuando llega una persona que hace años nos conocimos, pero que, hace casi los mismos años no cruzamos palabras por diferencias poco ilustres. De pronto, esta persona se acerca a mí y me saluda reclamándome que no lo había saludado hacía unas semanas atrás. Se dio una conversación intermitente de reclamos, sarcasmos y en conclusión, bastante incómoda, pero como decía mi abuela: "Cuando alguien te dirige la palabra, uno siempre tiene que responderla porque nunca se sabe cuándo vas a querer que te escuchen"
Por lo tanto, consciente de este sabio consejo, seguí la conversación que nos llevó a  mencionar cuestiones laborales actuales del uno y del otro. 
Él maneja desde hace años una revista y yo, "pues hago nada"
Debería ser suficientemente entendible y lógico que cuando uno dice "me dedico a nada" significa "no me interesa conversar contigo y mucho menos decirte qué es lo que hago con mi vida", lamentablemente  las convenciones sociales no son las mismas para todos. Algunos cuando preguntan "qué ha sido de tu vida", lo hacen porque de verdad les interesa saber, aunque se les olvide a los cinco minutos; otros lo toman literal y responden "o sea que tienes los mismos años haciendo nada que los que yo llevo con mi revista"

Cómo respondes a esto, simple: con una sonrisa que deje en claro lo irónico de la situación y en teoría ponga un punto final, pero esto tampoco resultó.
Se huele la terquedad en las personas, los humanos así somos, pero esa terquedad siempre está acompañada de un fin; es caminar sobre fuego sin importar que te quemes la planta de los pies para así llegar a un lugar.
Consciente o no de este inquietante espíritu "humanoide", el sujeto de la revista reclama una explicación sobre por qué si hago nada me veo muy ocupada, a lo que respondo de manera clara y finita: es pose para que la gente no se acerque a platicar conmigo, pero veo que no funciona. 

Buenas noches.

domingo, abril 25, 2010

Lo que uno encuentra en la calle...

60 pesos me costó este libro, es más, creo que hasta menos.
En efecto, es una cosa que no buscaba, pero qué bueno que nos encontramos.

sábado, abril 17, 2010

Sí que me he divertido...

 Torreón, Coahuila, México (hace unos años)

Mi última publicación la hice un día antes de ir a Guadalajara, con escala de tres días en Zacatecas, ahora ya regresé, hace diez días, más o menos.
Según lo que había planeado (para continuar con un proyecto que anda aterrizando cada vez con mejor dirección), ya debería estar regresando a Guadalajara para terminar la chamba. Desafortunadamente no me ha sonreído mi "torresmochas", pero ya no es nuevo, ya me he acostumbrado a que aquí en Torreón se me dan las cosas más lento. ¿Por qué?, no sé. Le podría echar la culpa al fut, pero "ps" ¿qué culpa tiene el fut?
"Si no es la tele, es uno", diría un amigo.
Mi abuela decía que uno no "brilla" en su propia tierra. No quiero darle toda la razón, porque ni que yo, de verdad, fuera un diamante en bruto para brillar, ni qué ocho cuartos. Pero siendo honestos, casi  siempre me ha ido mejor en otras tierras. Guadalajara no fue la excepción, todo se iba dando como cambiar la página de un libro. Pero uno escribe su propio libro, ¿no?

Entonces, ¿qué pasa en Torreón?
Me he fijado que Torreón es una ciudad con gente recelosa (y en estos tiempos, con mayor razón), para entrar a un círculo, cualquiera que sea este, la raza siempre está en guardia, con una ceja levantada y los ojos saltones comiendo tu presencia. En Torres, si eres un desconocido que quiere empezar a hacer algo, nadie te pela y de ahí nos vamos a: si te vistes así o asá; si vas a uno u otro lado a divertirte; si eres gay o eres bi o eres hetero; si eres rico o pobre, o clase media con aspiraciones a rico; si andas en carro o en camión; si vas al "estarbocks" o si te echas un café del "otso"; si escuchas la musiquita pendeja pop o no; y lo peor es que no hay de otra más que tener cierto gusto por el fútbol y amar al Santos.
No sé si hay forma para, pero a mí me gustaría que Torreón fuera un poco más ecléctico, pero sólo es elitista y no porque sepa elegir a su gente, si no porque la gente se congrega en grupos muy marcados, por lo poco que he visto, a mí me huele a que los torreonenses estamos muy seccionados, demasiado divididos y somos rete-mamones. ¿Por qué pasa esto?, no sé. ¿Cuestiones económicas? y de ahí , ¿cultura? o, simplemente un ¿"va-viene"?

Con todo y la leña demás que le estoy echando a Torreón, siempre que viajo y me llega la tarde en esos lugares ajenos (sí, siempre), sin importar la ciudad en la que esté, vienen a mi mente recuerdos que saltan como granitos de maíz convirtiéndose en palomitas. 
Son recuerdos de mi mamá y mi abuela (materna) en lo que fue una vez mi hogar que se construyó (bien o mal) en Torreón. 
Ah! esas tortillas de harina hechas con las manos de mi abuela y, el sartén con frijoles hirviendo al lado esperando ser machacados; desde una ventana de la cocina, la carretera lluviosa, la gente de "rancho" pasando por enfrente de la casa, iluminados por los destellos de los carros que iban a 100 km/hr.; mi madre , viendo sus programas por cable encerrada en su cuarto como un adolescente; y yo, viendo a mi abuela desde mi escritorio, imaginando que un día, describiría con cierta maestría estos momentos, lo cual no he logrado. ¿A quién no le saca un suspiro esto?, ¿cómo no mantener las ganas de regresar?
Yo siempre quiero regresar a Torreón, por más que sea un lugar que, bueno, admitámoslo, no es muy bonito, por lo menos no en cuanto a estética turistica, Torreón es una ciudad industrial, los que entran, por lo general es por chamba o porque tienen familiares aquí, dudo que sea por gusto, sin embargo, a mí siempre se me antoja regresar por unos días y, dos días después, la misma ciudad me hace huir de ella.

Pero... como mencionaba, hace una semana estuve en Guadalajara por cuestiones de trabajo y me pareció que en ningún momento extrañé mi ciudad natal. La verdad es que la pasé muy bien por allá: trabajo, conocer gente, alcohol, alcohol, alcohol... Uf! digamos que tan bien la pasé que ahora estoy pagando las consecuencias con una infección en la garganta y moco escurridizo. Jeje!
No estoy segura de que en algún momento deje de querer a mi Torreón, lo malo es que cada vez se pone peor en cuestión de seguridad. Creo este es el factor que influyó en mí para no extrañar Torreón. La libertad o la "seguridad" que uno puede sentir hacia su persona es, muchas veces, lo único que pedimos o queremos muchos. En Guadalajara la pasé muy bien, pude recorrer las calles a las 3 o 4 de la mañana sin problema alguno como lo hice hace siete años en mi ciudad (a mi abuela se le ponían los pelos de punta) y, de verdad, que no había problema alguno. Sí, seguramente hay de barrios a barrios, en todas las ciudades es así, pero en Torreón ya no importa el barrio, es parejo.
Extraño el Torreón de mi época. No deben hacerme mucho caso, es sólo que se me suman los años y la melancolía me llega con mayor rapidez. Ahora soy como esas abuelitas que dicen "en mis tiempos no se veía nada de esto...", y luego siguen con "Cuándo iba uno a imaginarse que vería este tipo de cosas".

miércoles, marzo 31, 2010

Nostalgia

La nostalgia es referida comúnmente 
no como una enfermedad ni un campo del estudio,
sino como un sentimiento que cualquier
persona normal puede tener. 
La nostalgia es el sufrimiento de pensar
en algo que se ha tenido y que ahora ya no se tiene.
 Fuente: La wikipedia


Aquí algo de Morcheeba: Who can you trust / En quién puedes confiar

Pienso y pienso, y sigo pensando. 
Si me muero hoy, habrá sido un día genial: he escrito algo y he trabajado algo. 
Pero lo más lindo este día ha sido darme cuenta de que hay gente a mi alrededor que no sólo dice que me quiere, si no que me lo demuestra con acciones y nunca lo he dudado. 

Las acciones en un guión cinematográfico son lo que da vida a las imágenes y, en lo cotidiano, lo que le da sentido a nuestra vida: lo que hacemos por nosotros y por otros es lo que nos define como personas: buenas o malas. 

Yo puedo considerarme muy afortunada, hay gente que me ofrece la mano sin pedir nada a cambio; yo no puedo decir lo mismo, pues aun con la soledad con la que me encuentro en estos momentos, lo único que me ha salvado (de nuevo) es mi trabajo. 
Sé que soy  egoísta, pero sabrán ustedes que no puedo ser de otra forma, no podría avanzar (si es que así le puedo llamar a mis acciones: un avance)

Muchas gracias amigos y familia.

martes, marzo 23, 2010

Keiji Haino, Makoto Kawabata & Tatsuya Yoshida

Sería muy bueno despertar todos los días y encontrar música que no sólo es buena, si no, inesperada y casi llega como una bebida refrescante, practicamente como algo que se estaba necesitando a dosis diaria. Sí, en efecto, una nueva medicina para las neuronas. Es recomendable que se tome junto con un antiácido.No hay mucha información de este grupo japonés en la red, o por lo menos no la he encontrado.Al parecer cada uno  de los integrantes trabaja por su lado (que tampoco los había escuchado nunca), pero en esta ocasión lanzaron el que parece ser su segundo material juntos: Ichi To Ichi Ga Kasanatte Shimaumade
No tengo la más mínima idea de qué dice el título en español, pero afortunadamente no es muy necesario a la hora de escuchar cada una de las piezas. 



jueves, marzo 04, 2010

The Mirror II

My dear friend.

How can you ask me if I still remember how does it feel to be observed, to be watched, to be seen, to be followed. Have you forgotten how it is? I can't. I'm alive, I still feel the beats of my heart going faster, responding to some strange eyes; and my skin transformed into some abstract painting, getting a thousand dots for my thousand sins; I still listen someone's breath, but I'm not able to say his name. I can't recognize his face and I don't care.

I've changed the course of my existence. Now you've become my character...

Tonight's music:

sábado, febrero 20, 2010

Monday (film) by Hiroyuki "Sabu" Tanaka - Recargado

Monday (2000) escrita y dirigida por Hiroyuki "Sabu" Tanaka. 
Por: Lucy Originales 



Koichi Takagi (Shin'ichi Tsutsumi) un hombre asalariado, despierta en el cuarto de un hotel lujoso sin saber cómo llegó ahí. Poco a poco comienza a recordar lo que ha sucedido en los días anteriores: un funeral, una cena con su novia, una borrachera en una taberna donde conoce a un yakusa y a su amante, una pistola en su mano y…

Monday es una de esas comedias que no son fáciles de digerir, sobre todo si viajamos sobre una línea narrativa occidental. Estamos acostumbrados a comedias ligeras, comedias románticas que plantean un encuentro entre dos personas con una lucha que debe recorrer barreras externas, cuando es más probable que las barreras más grandes a solucionar, sean las internas. Esto nos lleva a la atracción por las comedias románticas comerciales, con guiones pobres que son un reciclaje una de otra. La fórmula de estas películas es tan legible y predecible como decir que después del ámbar en un semáforo, seguirá la luz roja que indica “alto”. Pero nadie puede lavarse las manos y decir que “nunca” ha visto una comedia romántica. Nadie, por más carnívoros y sicópatas que nos declaremos en nuestros gustos cinematográficos, nadie podríamos afirmar semejante hecho.
Así como hay distintos géneros cinematográficos, dentro de éstos, hay distintas formas de contar una historia. En cuestión de las comedias, algunas  pueden ser muy ácidas y con una descarga de humor negro irresistible,  otras son muy sencillas y entretenidas para un domingo en la tarde, otras parecen llevar una frecuencia narrativa a 1/ 1000rpm (caso de muchas películas que generan cierta controversia sobre la salud mental del guionista y/o director), otras tantas son un cuento de niños, otras un encuentro en nuevas culturas…

En el caso de Monday, podría decirse que es una película estúpidamente sencilla y divertida, de humor negro altamente ligero que nos permite seguir el juego de que cada secuencia y cada escena van al tiempo de un sueño. Pero de un sueño abrupto, como esos que duran la caída de la cama al piso; o esos que duran el cosquilleo en la vejiga al momento en que ya nos hicimos pipí en la cama. La peculiaridad de la película nos recuerda a los comic books: cada regreso del sueño en un pestañeo implícito, es una viñeta, a veces varias de un solo vistazo, a veces una página completa, y lo mismo sucede con la música. Todo va al acompañamiento de lo absurdo. No es una comedia que muchos disfrutarían ver, pero tan comedia y tan divertida es, que los que decidan verla una vez, recurrirán a ella por segunda y tercera vez. Es una película que lleva consigo lo absurdo de lo absurdo. Y hasta hay una escena de baile que me hace recordar las palabras de Tarantino "en mis películas, todos mis actores lucen cool en las escenas de baile". Así, pues, en Monday, no sólo el actor que baila luce cool, si no también todas las otras partículas que conforman la escena de baile lucen cool: sobreactuados, elegantes, bien acomodados, pero a diferencia de otras, ésta nos deja en un punto de tensión y presión que jamás llegará a la eyaculación.

Al parecer, los sueños son la suma de nuestras vivencias,  a veces tenemos la mala (o buena) fortuna de despertar a buen tiempo,  antes de que se conviertan en aterradores o excesivamente positivos y “soñadores”, lo cual, puede ser peor, ya que no hay nada más triste y aterrador que soñar algo lindo que jamás fluctuará en la vida real. En cambio, los sueños para Koichi Takagi, se convierten en una recuperación de la memoria temporal conforme la película avanza y las escenas se vuelven cada vez más dramáticas y (me atrevo a mandar un spoiler) lo mejor de sus sueños reales llega al final, tras una cortina de humo surrealista para completar lo absurdo de lo absurdo.

Trailer
 

Plot
A salaryman wakes up in a posh hotel room, totally clueless about how he got there. Slowly, he recalls what happened a day before – attending a funeral, dating but annoying his girlfriend, getting drunk in a pub and getting to know a yakuza and his beautiful mistress, having a gun in his hand and…


Música de esta noche