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domingo, febrero 24, 2013

¿Fiebre por los Óscar?

Entrega 85 de los Óscar
Hoy es el día de la Entrega 85 de los Óscar. ¿Fiebre por el espectáculo? No necesariamente, pero me gusta el cine. ¿Hay una favorita? Por supuesto (en los post anteriores mencioné mi película favorita). ¿Tiene algo especial esta edición de los Premios de la Academia? No. Pero son los Óscar y es un evento que ningún cinéfilo puede pasar por alto. 
Para cuando haya terminado la entrega de los Óscar, películas nominadas y premiadas tendrán mayor eco en las salas de cine. Hay regiones en donde se espera a que pase este evento para sacar las películas. Se cree que el público no es capaz de decidir por sí solo qué película ver. En lo personal, tengo un ritual para seleccionar la película que voy a ver, pero lo más importante es evitar el doblaje. NO entro a una película que esté doblada. Odio el doblaje más que el 3D. No importa que la película esté dirigida al público infantil. Si el niño sabe leer, cuál es el problema. Puedo asegurar que la experiencia será mejor en el idioma original.
 

Recordando la edición 84 de los Premios de la Academia. 

Historias de corazón. 
¿Han escuchado a alguien decir que cuando lee un libro entra en una dimensión desconocida donde existe un mundo maravilloso y que sin ese mundo puede sentirse triste, vacío...? Un libro se marchita cuando nadie lo lee, es como una planta que no tiene agua, o a la que le falta amor.
William Joyce y Brandon Oldenburg nos ofrecieron ver este mundo con la ayuda de la animación y el arte de contar historias de corto metraje en The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore (2011), llevándose el Óscar al mejor corto animado. No es necesario amar los libros (o hablar inglés) para entender la historia, pero si los amas, vas a sonreír con una lágrima en el rostro y eso pasa gracias a la magia del cine. 





domingo, octubre 14, 2012

Future Shorts - Temporada de Verano

[Sigo pendiente con (Charlie Kaufmann y Synechdoche, New York (2008) ]


El pasado 4 de octubre llegó a Santiguo Club Social, en una proyección especial, la Temporada de Verano de Future Shorts, el primer festival emergente a nivel mundial que muestra cortometrajes de todo el mundo en todo el mundo.
Future Shorts es un festival muy noble, permite un enlace fuerte entre países; hay muchos festivales internacionales, pero la mayoría están como base en una ciudad y los cortometrajes y/o largometrajes llegan a ese mismo lugar, o bien, si hablamos de festivales itinerantes, siguen manejándose dentro de un mismo país. Este festival permite que, así como se proyecta la selección de cortometrajes en Egipto, se pueden proyectar en Torreón, o en L.A., o en cualquier otro lugar, así que se habla de un trabajo de curaduría importante; se puede entrar en un viaje desde la animación, pasando por el stop motion, drama, ficción documental y hasta lo experimental, todo reunido en siete cortometrajes; siete historias que, a través de un buen manejo de guión, se han convertido en historias universales. 


Street Vendor Cinema (2011)
Dir. Clarissa Knoll.
Brazil, 15 min.

Un productor de cortometrajes vende producciones al momento en la avenida comercial más ajetreada de Brasil. El resultado es una extraordinaria mezcla de géneros, desde una épica samurai hasta un melodrama familiar, todo surgido de la fantasía popular enmarcada en el caos del mercado.

“El puesto de cine”, le llamo. Este cortometraje logra tocar fibras. Me recuerda esa parte humana que siento perdida; me recuerda que todos tenemos la posibilidad de contar historias; me recuerda que los escritores no son los únicos que tienen la posibilidad de escribir las historias; que los actores no son los únicos que pueden actuar, me hace pensar en el ejercicio de que todo ser humano actúa todos los días de su vida, habrá un papel que le salga mejor que otro, pero siempre y todos los días, actuamos; o bien, siempre y todos los días, dirigimos la historia de nuestra vida. Así pues, la gente en la industria del cine no es más que otro ser humano y este cortometraje es un acercamiento-recordatorio de que no somos más que eso, todos, incluso frente a la cámara, incluso en la batalla contra la página en blanco… así que todos tenemos la posibilidad de mostrar las historias en un producto audio visual como lo es un cortometraje; somos una ventana a un mundo imaginario, aquí la ficción se encuentra dentro de estas diferentes historias, y la parte de documental en el intento de registrar este proyecto de intervención cinematográfica que duró una semana en las calles de Brasil.


We Will Become Oil (2011)
Dir. Mihai Grecu
Rumania, 6 min.

Ganador del Festival de cine en Tampere, Finlandia, este documental experimental se inspira en el derrame petrolero del Golfo de México y describe el efecto del conflicto en espacios geográficos.

 
[Mostraré mi completa debilidad al dejar que la complicidad me lleve a pensar en tener un ciclo de cine completo (después de Future Shorts, por supuesto) de Werner Herzog y la primera proyección
sería Lessons of Darkness (1992). De ahí me dejaría perder en los seis grados de separación entre una película y otra.] Sobre este corto puedo decir que quisiera que algunas cosas fueran sólo ficción.
En este documental experimental se utilizan, precisamente, ciertos elementos que resultan ser los personajes, podríamos tener, en principio, el humo, como uno de los personajes principales, es un humo que envuelve, tres columnas, dos, una, un todo de humo que nos envuelve, pero jamás es envuelto por otro de los personajes principales que es la música. La música aquí, no es un acompañamiento, es un elemento que corre paralelo a las imágenes, la sentimos, y hay que recordar que la música, en el cine, sirve para guiar la historia (no deberíamos darnos cuenta de su existencia); muy pocas veces se utiliza la música como un personaje más. Un personaje clave, además. Entonces, así tenemos ya el humo y sus columnas, la música y, el otro personaje sería el fuego, que baila sobre el agua (con mucha tristeza, por cierto.)
Lo que me parece interesante es por qué el director ha escogido como inspiración el Golfo de México y por qué documental experimental, quizá porque, como él mismo dice “mi trabajo es, primero, sobre la imagen” Qué bonita sentencia. Hay que poner atención al trabajo de este director.


Notes on Biology (2012)
Dir. Will Madden
EUA, 6 min.

Como una animación en stop motion, Notes on biology fue la ganadora de la categoría al Mejor Corto en el SXSW. Este ingenioso corto producido por Ornana Films sigue la imaginación de un estudiante durante la clase de biología.

Una de las preguntas que me hago con este corto es ¿cuál fue la primera pregunta que se hicieron los creadores de este cortometraje para

desarrollar la idea? Acaso fue ¿te acuerdas que te la pasabas dibujando en clase de biología? Notes on Biology es un cortometraje que nos permite entrar en la cabeza de un estudiante, “Mr. Ellis”, y observar el proceso de creación de su propia aventura de acción con un elefantito que brinca de una nota de biología a otra. Y lo interesante es lo que pasa cuando el profesor de biología se da cuenta de que este chico, “Mr. Ellis”, no está poniendo atención.


Guest (2011)
Dir. Ga Eun- Yoon
Corea del Sur, 20 min.

Una adolescente enojada con el amorío de su padre, se escabulle en la casa de la amante sólo para encontrar a sus dos pequeños hijos. Ganador del Premio Internacional del Grand Prix en Clermont-Ferrand, Francia. Guest es un retrato de emociones en esta bellamente actuada historia de transición producido por el Programa de Cine de la Universidad Nacional de Artes de Corea.

Este cortometraje deja claro que cuando todos los elementos que componen una producción audiovisual están en armonía, se tiene como resultado un cortometraje muy placentero y muy muy muy bueno, deja lugar a la imaginación de qué más nos dará este director a lo largo de su carrera. Es de esperarse que con la escuela que ya es el Cine coreano, sumado al programa de la Universidad, se tendrán en un futuro ciclos de cine sobre este director (mujer).

En Guest se nota a simple vista que toda la parte técnica ha sido muy bien cuidada; se nota que hay un equipo de producción bastante amplio, pero no sólo eso, también se puede ver que el director tiene toda la capacidad para dirigir a niños, lo cual indica, repito, esos destellos de un buen director en camino (este corto es el tercero en su carrera.) En esta historia, prácticamente, los niños tienen el control, no sólo por tener los papeles principales, si no, también, por la carga dramática que lleva, por sí sola, esta historia que es, en primer término, universal. La peculiaridad es cómo sostiene ese hilo de gran tensión a lo largo de veinte minutos: nos pone a dudar o temer por el curso de la historia, pareciera que va hacia un camino que podría no gustarnos, y al final, en efecto, sorprende, sin dar ningún tipo concesiones, nos maniente sobre ese hilo de tensión hasta los créditos, porque, aun cuando llega a un fin, la pregunta seguirá siendo “y qué pasará”, es decir, al final de cuentas, qué sabemos sobre el curso de nuestras vidas.


A Morning Stroll (2012)
Dir. Grant Orchard
Reino Unido, 7 min.

Creado por Estudio AKA, multiganador del BAFTA (UK) y la compañía detrás del favorito de Future Shorts Jojo In the stars, Grant Orchard narra en tres actos que abarcan más de 100 años, la historia del encuentro entre un newyorkino y un pollo. Este increíblemente exitoso corto animado ha ganado ya un premio BAFTA, el premio del jurado en el festival de Sundance y f

ue nominado a un Oscar.

Este cortometraje es todo lo que se puede esperar de trabajos que están en festivales como Sundance, o el de Brooklyn; y en premios como los BAFTA, y los Óscar. La historia es sencilla, concreta, directa, con suspenso, con drama, con comedia, con animación, con zombies. Además de un guión concebido, aunque sea de manera muy vaga, del libro True Tales of American Life. Es una gran sorpresa esta animación.


Tumult (2012)
Dir. Johnny Barrington
Reino Unido, 13 min.

Una tribu de guerreros noruegos vaga exhausta por la estéril llanura después de la batalla. Su agonizante jefe está a punto de trasladar el poder a su hijo, cuando un ejército de una clase totalmente distinta desciende sobre ellos.

Otro de los cortometrajes que entró en el camino de Sundance. Una historia bizarra, que lleva una pantalla transparente donde se presenta una ruptura en el tiempo y el espacio. Una sorpresa, realmente. Me deja mucho con el factor en la cabeza “pero qué demonios está pasando”, un guión verdaderamente interesante. 


Fireworks (2011)
Dir. Víctor Hugo Durán
EUA, 11 min.

Al crecer en Los Ángeles, el 4 de julio significa fuegos artificiales. Teniendo como marco el día feriado en el Sur de L.A. Fireworks es una historia de transición a la madurez de dos chicos adolescentes en la tarea de impresionar a un grupo de chicas.

¡Ah!, un corto de Los Ángeles en el festival de cine de L.A. y en Tribeca, el festival de Nueva York. Parece que hay muy poco que decir sobre este director, pero la verdad es que hay mucho que decir. Es un director muy joven, tan solo tiene 27 años y siendo aun estudiante de cine, ya ha estado en festivales importantes, trabajando con producción independiente, pero que han puesto especial cuidado a la edición. En relación a la historia, es universal, sencilla, refleja la inocencia de un grupo de adolescentes que, si bien ya saben diferenciar entre el bien y el mal, poco saben medir las consecuencias de sus actos, todo porque buscan impresionar a unas chicas. Creo que es un buen guión, en ciertos momentos parece que estamos siguiendo un documental sobre fuegos artificiales; se entrelazan tema y subtema en una buena ejecución, así como un interesante tratamiento sobre la dirección y composición.

martes, marzo 27, 2012

A man and a woman (1966)

Maneja con precaución.
El video C'était un rendez-vous de 1976 ha sido eliminado de varios canales de videos, pero aquí les dejo un documental.



 

Así como me pasa con las relaciones de tipo familiar, social, laboral o amoroso, la relación entre un carro y el hombre, no la comprendo. Un hombre puede llorar después de manejar a alta velocidad y no estoy hablando de las lágrimas que provoca la exposición al aire a velocidades altas, si no a la emoción, la tensión que se genera al manejar a alta velocidad; también pueden llorar por el solo hecho de ver la constitución de un carro; los he visto levantar la ceja atentos a los detalles de un carro que no conocen, atentos a los pro, los contra, y al final siempre hay algo que los sorprende, entonces sonríen como niños, vuelven a echar un vistazo al carro y puedes ver en un segundo que si el carro hablara, llorarían. ¡Pero espera!, qué pasa cuando se enciende el motor... allí es cuando el hombre que se ha enamorado de un carro, puede llorar. Realmente ver esto es maravilloso, pero aun así no comprendo, es decir, a mí emociona, pero no tengo ese "click", esa relación especial con un carro. ¡Porque no soy hombre!, es decir, ¿de dónde proviene esa pasión? ¿De dónde proviene ese amor?
Bueno, pero pienso que la única relación que pudiera llegar a comprender es la de un guionista con su guión, aunque, por mi parte, sigo yendo a terapia de parejas para llegar a comprender al guión; digamos que el guión no entiende que no siempre tengo la respuesta y que debe ayudarme un poco y fluir solo, ¿o no? Porque al final de cuentas, esto es un trabajo en equipo, ¿no? Pero bueno, no hablaré de cuestiones personales...
La relación entre un carro, la máquina y el hombre, no tengo que comprenderla, pero puedo llegar a disfrutarla y lo hago. Un ejemplo muy claro es el corto C'était un rendez-vous de Claude Lelouch, ¿quién no disfrutaría una cosa como estas? O bien, quién no disfruta un programa como Top Gear, o quién no disfrutaría ver una carrera de Fórmula 1, o presenciar un Rally. Bueno... a mí como voyerista, me encanta. Pero es sólo eso, es decir, nunca tendría los testículos para manejar un carro de carreras o un carro deportivo (no tengo los testículos, ni siquiera, para meter mis manos en la máquina de un carro) igual una motocicleta, es más, ni podría manejar una cuatrimoto. A todas estas cosas, endemoniadamente hermosas, me puedo subir, pero no manejar. Hay una línea que siento que no debo cruzar, por eso a los carros y a las motocicletas les tengo mucho respeto, tanto así que no los manejo, a menos que sea necesario; pero si hablamos de establecer una relación, un nexo con un máquina y una máquina que sea nueva y que tenga que manejar todos los días (lo cual considero absolutamente doloroso), debe ser una camioneta Dodge o una Chevy. No hay nada que me guste más que una camioneta.

Pero ¿por qué hablo de carros y velocidad y relaciones? Por la película A man and a woman de Claude Lelouch, si bien no puedo decir que toda la película me gusta (aunque eso no importaría mucho), sí puedo decir que hay secuencias que me parecen fenomenales, pero hay otras que no soporto. En general me gusta el guión, es muy bueno y eso, en teoría, es lo más importante, pero en la práctica se sabe que si todos sus otros elementos no funcionaran bien, la película no habría sido buena. El guión de A man and a woman es un ejemplo claro de equilibrio y balance, por lo que resulta una película muy aceptable y muy agradable y no era para menos que tuviera una serie de premios que, afortunadamente, no explotaron comercialmente la carrera de Claude Lelouch. Por un lado tiene esa parte de romance que me hace vomitar porque llega a la cursilería; pero por otro lado tiene estas magníficas secuencias con los carros que exaltan a cualquiera.  


La historia de una joven guionista, Anne (Anouk Aimée), que perdiera a su marido (un doble de películas), en un accidente en el set; y Jean Louis (Jean-Louis Trintignant), un piloto de autos de carreras que, tras un grave accidente en las 24 horas de Le Mans, perdiera a su mujer porque ella se suicidó. Luego de una noche en que Anne pierde el tren de Deauville a París, tras dejar a su hija en la escuela en Deauville, conoce a Jean-Louis, quien tiene a su hijo en la misma escuela y se ofrece a darle un aventón de regreso a Paris. / The film tells the story of a young widow, Anne (Anouk Aimée), a film script supervisor whose late husband (Pierre Barouh) was a stuntman who died in an on-set accident, and a widower, Jean-Louis (Jean-Louis Trintignant), a race car driver whose wife committed suicide after Jean-Louis was in a near fatal crash during the 24 hours of Le Mans. They meet at their respective children's school in Deauville. They share a ride home to Paris one night after Anne misses the last train, and their mutual attraction is immediate.


Spoilers
La película tiene toques de todo un poco, si bien puede ser una historia de amor cursi, también hay escenas de acción (no hablamos de carros que chocan, vuelan o se incendian... bueno sólo un poco; o un protagonista que parece tener mil vidas. No.), pero también hay algunas escenas de bastante tensión dramática. No sé bien si es intencionado o si mi maldito pesimismo ha sentido algunas escenas con esa tensión, es decir, hay momentos en los que solo puedo pensar en que a uno de los personajes principales le pasará lo peor (quizá sea, como me han dicho algunos camaradas, que soy una "amargada" y no quiero que ninguna historia de amor funcione.) Es una película de género drama/romance sencilla, honesta y vulgarmente limpia, o sea, pulcra y esto se combina con una fotografía que logra ser bastante interesante, muy bien salvada dado el poco presupuesto que había para hacerla. 
Me gusta que el tratamiento va más allá de la historia de una relación que se está iniciando, en realidad hay varias relaciones en esta película. La película inicia con la relación de los padres con sus hijos, cada uno de los personajes conviviendo de una manera muy íntima que me hace recordar aquella frase "tiempo de calidad". Luego, están las relaciones previas de los protagonistas. Muy al principio, mientras Anne y Jean-Louis se dirigen a París, esta comienza a contarle quién es su esposo, qué hace y entramos en el primer flashback de la película. Debo decir que esta es la secuencia que más me desesperó, no nada más porque no me gustó el trabajo del actor, si no porque no soporté escuchar samba y francés al mismo tiempo, pero en esta secuencia nos queda claro que para Anne, su marido era practicamente un Dios y esto nos ayuda para  justificar una decisión que toma Anne ya avanzada la historia. Más delante, también dentro de un flashback, vemos a Jean-Louis, su accidente y todo el drama que se suscita con su esposa y, contrario al flashback de la relación de Anne, este flashback de Jean-Louis, me gusta mucho, creo que fluye mejor. El papel masculino está mejor trabajado, está mejor detallado y las secuencias me parecen mejor logradas, quizá porque el director, que se encargó también del guión, estuvo bastante identificado con el papel masculino, por lo tanto, se logra, para mi gusto, mejor el papel de Jean-Louis y la prueba de ello es que resulta sensacional la secuencia de entrenamiento en la pista de carreras. Me gusta muchísimo un corte de audio en donde pasa de música, al sonido del motor de un auto de carreras que va iniciando la marcha. El sonido es maravilloso y creo que esta secuencia (que sigue a la secuencia del marido de Anne) fue lo que me atrapó para que me quedara en la pelícua. Me gusta mucho ver esta relación de Jean-Louis con su trabajo, con los carros. No imagino lo emocionante que pudo ser filmar parte del Rally de Montecarlo para esta película. 
Por supuesto, sin que quede al final, está la relación principal entre Anne y Jean-Louis, que se va tejiendo mientras se desmenuza todo lo anterior, un tanto en tono explicativo si se quiere, pero que no "concede" la respuesta para el espectador; realmente nunca sabemos si se van a quedar juntos o no, pues incluso casi al final de la película se estira esa cuerda dramática lo más posible hasta que nos da un resultado satisfactorio, un resultado que continúa siendo fiel a la historia. Así pues, esta fue una película que ganó muchos premios. 

Me quedo con muchas cosas positivas de esta película (sí, la cusilería se queda a un lado) y eso es, primero, que este guión es ejemplo claro de equilibrio y balance, como lo había dicho antes y; segundo, el comenzar una fijación por el trabajo de Claude Lelouch puesto que, después de A man and a woman y C'était un rendez-vous, me topé con el cortometraje "Irán" y causó una emoción extraña en mí. He tenido mil preguntas sobre Irán, preguntas que no quieren responderse leyendo, si no viviéndolo y esto es algo que sé que no pasará, por lo que este cortometraje me ha hecho sentirlo sin estar presente y logra hacerme sentir  melancolía por un lugar que no conozco. Pueden dar click aquí para el cortometraje. Sin duda, creo que estoy enamorada de ese Claude Lelouch a los 29 años (a esta edad dirigió A man and a woman) y por ello, quizá también me quede con algo de la parte romántica de esta película y entonces pueda pensar en  tragarme un último romance en mi vida.


Siguiente película Shame (2011) - Steve McQueen o Synecdoche, New York (2008) - Charlie Kaufman