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martes, octubre 11, 2011

Janela da Alma

Janela da alma (2001)
Por: Lucy Originales. 

Sinópsis. Diecinueve personas con diferentes grados de deficiencia visual, de la miopía discreta a la ceguera total, hablan acerca de cómo se ven, cómo miran a los otros y cómo perciben el mundo.
El escritor y Premio Nobel José Saramago, el músico Hermeto Pascoal, el cineasta Wim Wenders, el fotógrafo ciego Evgen Bavcar, el pescador ciego Arnaldo Godoy y el neurólogo Oliver Sacks, entre otros, hacen revelaciones personales e inesperadas sobre varios aspectos relacionados con la visión: el funcionamiento fisiológico del ojo, el uso de anteojos y sus implicaciones en la personalidad, así como el significado de ver o no ver en un mundo saturado de imágenes.


¿Recuerdas aquél primer día en que abriste los ojos?
Janela da alma es un documental escrito y dirigido por João Jardim y Walter Carvalho.
João Jardim  co-dirigió el documental Waste Land que fue nominado como mejor documental en la pasada edición de los Oscar. Es un documental que se acerca tanto al “dentro” de nosotros no sólo con el tema, sino, también, con la intimidad que se genera al entrevistar a alguien en un cuarto.
La visión parece ser un tema irrelevante para la mayoría de nosotros. En buena o mala medida podemos ver. Es algo que damos por hecho, como respirar. Parece que este documental tiene las respuestas que te harían ganar el millón de dólares. En efecto, hay documentales que intentan aclarar algún tema en específico, otros muestran la secuencia de eventos en la vida de una persona o hechos históricos, otros sólo documentan. Pero el documental que te hace pensar y no sólo te mueve ciertas hebras, el que genera una conexión entre las cosas o el que te muestra espejos (ventanas con ilustraciones), te hace entender, o estar más cerca de comprender algo acerca del otro. Las historias simples son las que ya no podemos ver, dice Wim Wenders. Así, para mí el amor: con lentes o sin lentes, es seguro que no se puede ver, pero todos tenemos nuestra propia interpretación sobre el amor, misma que es generada por un todo y, al igual que la vista, se va modificando a través de los años. La vista cambia, se debilita, como nuestra forma de pensar, se modifica cuan pasados y pesados los años. Somos frágiles al paso del tiempo. Un día despertamos y comenzamos a entender aquello que nos contaron los abuelos y comenzamos a mirar con los ojos de nuestros abuelos.

Y, quién se pregunta ¿cómo ve el otro?
Sí, parece una pregunta creada por el ocio, pero una vez hecha todo se corrompe, nos lleva a generar más preguntas. Janela da alma nos pregunta qué es mirar y qué miramos realmente. Diría Oliver Sacks (neurólogo y escritor) en el documental “lo que vemos es influenciado por nuestro ambiente(…) por lo tanto, nuestras emociones serán codificadas con las imágenes”. Entonces, cuál es la percepción que tengo de las cosas. Por qué. Qué factores condicionan lo que veo, el cómo lo veo y el cómo proceso esa información. Cómo ve el otro, por lo tanto, cómo me ve el otro. Y, aquél que no puede ver, cómo percibe las cosas… cómo me percibe.  ¿Seríamos los mismos si nuestra visión fuera distinta?
Un ejemplo claro es el del fotógrafo ciego Evgen Bavcar. Cómo puede ver una fotografía, si aquéllos que tenemos la oportunidad de ver, muchas veces, no logramos hacerlo más allá de nuestras narices, no volteamos al cielo, no conocemos las nubes, no nos damos cuenta de que las nubes son azules y son ellas las que dan el color al agua, o eso he visto. Evgen dice que “estamos ciegos porque en estos tiempos vivimos en un mundo de ceguera”.
En el caso de Hermeto Pascoal (músico brasileño de jazz experimental), si su visión fuera perfecta, ¿habría terminado haciendo música?, quizá sí, pero no con el estilo que lo caracteriza. ¿Habría sido distinto?

Conforme avanza el documental todo va teniendo más lógica, basta escuchar a José Saramago hablar sobre la desigualdad en el mundo (que hace afirmar lo que Evgen Bavcar dice sobre la ceguera entre nosotros) y, el acierto de en un futuro cercano tener 500 canales de televisión en casa (fenómeno normal en estos tiempos). Pero ahora buscamos el artefacto más novedoso para ver esos 500 o más canales de televisión. Saramago dice a esto “supongamos que 500 periódicos llegaran a mi casa todos los días. La gente me llamaría loco”. Tiene razón, ¡qué haces con 500 periódicos! ¿No es gracioso?, tenía una vaga idea en mi mente de quién era José Saramago y tenía mucha curiosidad de saber más, pero ahora sé, que para conocerlo un poco más no tenía que verlo, pero quizá tenga que leerlo más.

Cada persona entrevistada aquí me hizo conectarme, me hizo sonreír, pero Hermeto Pascoal y Evgen Bavcar me pusieron la "piel de gallina". Aún así, en mi lado personal, la identificación más grande que tuve con el documental (porque eso hace el documental, genera empatía,  te coloca un espejo) fue con las palabras de Wim Wenders (director, guionista, productor y fotógrafo). Mi interés por Wim Wenders comenzó después de que vi uno sus documentales: Buena Vista Social Club (1999), donde, Ry Cooder, unió a grandes músicos cubanos como Ibrahim Ferrer, Compay Segundo, Eliades Ochoa, entre otros, para grabar un álbum con el mismo nombre del documental dos, tres años antes. Sí, me hice fan de Wenders por mi debilidad hacia el son cubano.
En un día de pereza encontré otro documental: Cuarto 666 o Chambre 666 (1982), el cual filmó en un cuarto de hotel durante el Festival de Cannes del mismo año. Allí reunió y “entrevistó” a varios directores (entre los que se encuentra Jean-Luc Godard), e hizo una sola pregunta: ¿Cuál es el futuro del cine?
Qué visión debe tener una persona para hacerse esa pregunta en el año 1982. Ahora, esa visión, parece bastante atinada, y las respuestas que cada uno de los directores da, tampoco puede ser más acertada con la realidad que vivimos respecto al cine. Y es esa misma visión tan transparente la que hace a Wim Wenders explicarnos en Janela da alma, cómo se ve afectado nuestro encuadre a través del marco de los anteojos. Hasta que miré el documental entendí por qué los que usamos anteojos nos sentimos benditos. Sólo así podemos ver a detalle las cosas, ya sea que las tengamos cerca o lejos. Wim Wenders dice, de tal manera que me parece gratitud, que al usar anteojos encuadra mejor su escena diaria y es más selectivo con las cosas que observa. Esas palabras son una revelación para mí. Cuando usas anteojos por primera vez te cuesta un poco adaptarte a mirar sólo a través del marco. Sí, es raro. Pero luego, hay una ventaja: cuando no quieres mirar el bullicio, cuando estás cansado, o cuando la luz se vuelve intensa dentro de tu cabeza, tienes la posibilidad (como un niño que se tapa los ojos jugando  a las escondidillas), de quitarte los anteojos para no observar toda la escena, matizar los colores en al ambiente y, por qué no, bajar el volumen de todo el escenario con tan sólo no mirar “perfecto”.




El documental Janela da alma fue proyectado en la Cineteca Nacional, pero ahora lo pueden encontrar en la página de videos con subtítulos en inglés, francés y portugués. Quiero pensar que, después de verlo, no volverás, jamás, a mirar como lo hacías antes. No podrás volver a dar todo por hecho… sin embargo, ahora con estos ojos resulta complicado ver que la situación en el mundo es verdad.

Nota: Wim Wenders estuvo Da Volta ao Quarto 666 en el 2008 en un documental (corto) dirigido por Gustavo Spolidoro.

sábado, octubre 16, 2010

Títulos de cajón (lleno de lencería)

"Debo dejar de ser masoquista", es un pensamiento que tengo casi todos los días.
Ejemplos:
1. Leer en vez de escribir
2. Ver películas en vez de intentar hacerlas
3. Coger en vez de buscar a alguien que me deje tomarle fotos mientras está cogiendo con otro alguien
4. Dormir temprano los viernes para amanecer fresca el sábado por la mañana que debo levantarme a las seis y treinta de la madrugada para estar en cierto lugar.

Soy masoquista, me gusta sufrir buscando cosas que no debería.
Así pues, con los primeros minutos del nuevo día, se me ha ocurrido ponerme a teclear lo que pensé desde las seis de la tarde del día anterior. Muchas cosas se interponen entre mis instintos y yo: una película, búsquedas de fotografías, lecturas de reseñas, críticas de películas, búsqueda de gadgets, etc. Todo relativamente inútil, lo único bueno de esta noche ha sido reencontrarme con una entrevista hecha en el año 1966 a Stanley Kubrick.
La idea principal de este artículo inició hace un par de días cuando una amiga que estudia artes plásticas en la cd. de Guanajuato, compartió conmigo un cortometraje realizado por la escritora Sarah Kane titulado Skin. Veámoslo:


El cortometraje me trajo dos pensamientos muy fuertes: 1) Metiendo mis narices en lo que no me importa, específicamente lo que sucede en lo nacional, busqué hace unos meses varias corrientes políticas y terminé encontrando un documental sobre estos skinheads el cual buscaré y compartiré con ustedes más delante y; 2) la palabra Sadomasoquismo o BDSM. La parte de DS o disciplina y sumisión queda bastante claro en el cortometraje.

El sadomasoquismo es algo bastante mal digerido (y entendido) por la sociedad, si se le pregunta a alguien qué piensas sobre los sadomasoquistas, te responderán siempre que "esos weyes están enfermos" y esto es gracias a que sus conclusiones son en función de "sadomasoquismo + sexo", pero bueno... no sólo se trata de eso, dejemos a los psicólogos y psiquiatras responder o explicar esta parte.

En cuanto a lo que yo puedo decir sobre estas escenas del cortometraje es que no me molestaron nada las imágenes, pero no estoy segura que sea algo intolerable ante todo público, por lo tanto, no creo que grados más elevados (o escenas más gráficas) pueda tolerarlas y tampoco sé, dado el límite de mi imaginación e inexperiencia, cuáles podrían ser esos grados más elevados. Tendría que estar en físico para someterme a esas imágenes, sin ser partícipe. Pero específicamente estas imágenes, repito, lejos de molestarme, me agradaron y me "prendieron" el morbo. Esto me hizo recordar una sesión sadomasoquista light (calzones y calcetines en vez de estas cosas de cuero, látex, cadenas, etc.) que se dio de manera muy espontánea hace un par de años con un joven que, en ese momento, él tendría unos 21 o 22 años y yo 24 o 25 años.
Regresé a mis archivos fotográficos y desafortunadamente no encontré esas fotografías y no saben cuánto me puede, por lo que ya estoy planeando fotografiar una sesión sadomasoquista (light o no light). ¿Quiénes serán los valientes?
Culpo a mi amiga por regresarme el gusto a estas imágenes, siempre dicho que el gusto sólo es producto del morbo: observar, mirar. No me gustaría participar porque, aunque ya todos tenemos algún grado de masoquistas y/o sádicos y estamos en el papel todo los días en nuestra vida cotidiana, digamos que no me atrevo a entrar en "el juego", no me parece necesario y aun cuando intente con la imaginación colocarme en uno de los papeles: el que disciplina o el que es disciplinado, la verdad es que no le entro muy al estilo BDSM. Lo sé, me temo que los dejaré completamente desilusionados, pues no llego ni a sadomasoquista light.

... O prefiero no llegar. Siempre, en el hecho de conocernos, existe o se da la infinitud, nunca nadie sabemos a ciencia cierta, de manera totalmente consciente, de lo que somos capaces, pero otra parte de nosotros lo sabe y actúa a nuestro favor respondiendo a las posturas sociales y nos protege de actitudes auto destructivas.
¿Cómo hice entonces en aquella sesión sadomasoquista light con el chico? 
Sí, en efecto, en esa ocasión tuve que ser yo la persona que "disciplinaba", pero sólo para obtener las fotos, queda claro que esto lo digo de manera consciente, pero mi curiosidad me dice que el gusto por esas imágenes (o el morbo que me provocan), puede marcar cierta tendencia o gusto, pero digo que no porque en la vida cotidiana podría causar cierta adicción y... qué sé yo.

El adulto absorbe la juventud de su amante
En fin, siguiendo la conversación con mi amiga y, después de acusarla de despertar mi morbo, me envió una invitación para presentarme con un chico de 20 años que, según dijo, llenaría mi apetito sádico. La invitación me dio flojera, de verdad.
¿20 años?-, le contesté. No- continué-, a mi de 40 años para arriba, por favor.
Sí... lo acepto de manera totalmente abierta y los que han tenido la desgracia de conocerme lo saben muy bien, podría decirse que mi debilidad son los hombres que me doblan la edad, me enloquecen.
Pero así como en el juego de la vida y en "el juego" BDSM hay reglas, también en la idea de joven contra adulto, me parece que tengo ciertas reglas, para mí, la imagen de una mujer con un hombre que le dobla la edad, sólo funciona hasta cierto punto y cuando la mujer está en cierta edad, digamos que entre 17 y 23 años para la mujer y para el hombre entre 40 y 58 años, no más ni menos. Me preguntaron varias amigas por qué hombres de 30 y tantos años no, sin generalizar, puedo decir que los hombres de treinta y tantos años tienden a estar en etapas muy distintas, muchos están iniciando una familia, otros están divorciándose y, en ocasiones, no son ni económica, ni emocionalmente estables (sí, en estos tiempos, quién lo está), sin mencionar la experiencia sexual. Para cuestiones prácticas, como dice la canción "40 y 20".

Mi amiga se espantó con sólo leer mi respuesta "a mí de 40 años para arriba, por favor". Según lo poco que sé, ella ha sufrido un fuerte choque emocional con un hombre que le dobla la edad y eso la dejó bastante marcada. Decidió, entonces, que sólo aquél chico, hasta cinco años mayor que ella, podría ser candidato a una relación sexual y emocional, incluso, si es menor, mejor.
Sin importar las justificaciones que yo pueda dar a favor de los hombres que nos doblan la edad, sólo importa lo que ella opine, pero me apena mucho decir que "uno no es ninguno", ¿o sí?
Como pésima maestra que soy, puse algunos ejemplos a mi amiga a través de una serie de películas bastante comerciales que dibujan un poco el por qué sí y el por qué no y otras cosas que, si bien pueden verse muy bonito en pantalla, todo sale sobrando. Habría que vivir cada una de esas historias y, aún con ello, no se puede generalizar que todas las relaciones con hombres mayores terminarán de manera tan dramática o tan romántica como en una película o en una novela. Parece que la relación de mi amiga con su hombre que le dobla la edad, terminó de manera muy desagradable por cuestiones que sólo puedo discutir con ella, pero comentaba que una de las cosas que más le desagradaba era que el hombre se la pasaba diciéndole que era una chiquilla, que no sabía nada de la vida y etc. Yo no sé por qué se lo tomó tan a pecho, desconozco la manera y el tono en el que se lo decía el hombre y el por qué; pero recuerdo que, si bien no todos, sí la mayoría de los hombres que me doblan la edad, en algún momento de la relación, tendían a decirme las mismas palabras que le dijeron a mi amiga, pero a mí siempre me lo dijeron de una manera muy tierna y cuando yo me ponía en fase caprichosa.
De por sí las mujeres ya somos caprichosas, no imagino cómo es lidiar con una mujer o, mejor dicho, una adolescente caprichosa de 17 o 19 años. No quiero estar nunca en los zapatos de aquéllos que estuvieron conmigo en esas etapas, en algún momento también llegué a tener sentimientos muy negativos hacia ellos, ahora sólo puedo decir que los admiro y los respeto.
Bien es cierto que cualquier relación deja marcas, huellas que jamás serán borradas, pero todo llega a sanar y esto es labor del tiempo. Maldito tiempo, corre demasiado rápido y jamás lograremos llevarle la delantera, pero siempre enseña algo. Por eso le insistí a mi amiga que, "uno no es ninguno" y aquí está la lista de películas, de las cuales, por lo menos una, espero que toda mujer tenga la oportunidad de vivir y si recuerdo otra, la agregaré. No me dentendré en el "por qué" o "para qué" llenarse de historias como estas, sólo el vivirlas les dará la respuesta. 


NOTA: para ver el enlace sin salir de esta página, dar click derecho y seleccionar "Ver en otra pestaña" y lamento que los trailers estén en inglés, pero soy amante de ver las películas en el idioma original con subtítulos, pero no encontré los trailers con subtítulos.

1. An education (aunque no sea muy fiel al libro y la historia real) -  jamás podría decir que no he vivido algo como esto, por el contrario mil y una vez
2. Los Abrazos rotosBroken embraces - vean esta película muy atentos
3. Uff, Shopgirl - con todo y sus fallas de secuencia y dirección, es delicioso ver a Steve Martín lejos de un papel de comedia
4. 9 1/2 Weeks - da miedo al principio una relación como estas, pero Mickey Rourke está excelente
5. Brief Encounter - excelente si te gustan más los clásicos. Buen manejo de la historia y los personajes
6. The Pillow Book -  Peter Greenaway, con eso tienen. Si llegan a rentar esta película, denle chance con los primeros 20 minutos
7. 2046 - maestro Wong Kar-wai, no hay un "pero" en esta película. El hijo le pregunta a Wong Kar-wai: "¿es cierto lo que dicen los medios de ti, que eres un director muy romántico?" - Sobra hacer mención de la dirección, la preciosa historia, las acotaciones políticas, las referencias musicales, ¡ah!
8. Eyes Wide Shut (el enlace al trailer es en la página oficial de la película) - doctor Kubrick, no tengo qué decir más, pero espero que vivan algo así, si no lo han hecho, no detengan la búsqueda
9. Girl With Pearl Earring - sin comentarios, sólo suspiros... esto me recuerda a dos grandes maestros que he conocido
10. The Reader - "40 y 20" aplica para mujer contra adolescente, no soy muy fan de estas relaciones, pero conocí varios excelentes amantes que fueron instruidos muy jóvenes por mujeres mayores.

Estoy segura que he omitido muchas películas, algunas con mayor tono que éstas y menos comerciales, pero por el momento no recuerdo los títulos, buscaré en mis papelitos una hoja donde escribí una lista de películas "Tienes que ver"

Saludos.

sábado, octubre 02, 2010

Orgy

Hay tardes de medio día en las que tengo clases con el Tío Flavio Becerra (fotógrafo), en ocasiones deja tarea.
Sonia Sieff fue una de esas tareas