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viernes, febrero 10, 2012

Venus Negra (Hottentot Venus)

"Súbitamente, O comprendió que estaba perdida, maldita. Había gemido bajo los labios del desconocido como nunca la hizo gemir su amante, había gritado bajo el golpe del miembro del desconocido como jamás la hizo gritar su amante. Había sido profanada y era culpable. Si él la abandonaba, lo tendría merecido." Pg 51. Libro Historia de O de Pauline Réage.

Tuve la fortuna de encontrarme un par de días en una ciudad que alberga un Cine Club sede de la 53 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional; el día que asisití, proyectaban la película Venus Negra (2010) de Abdellatif Kechiche.  

Sinópsis: En 1817, el anatomista Georges Cuvier, miembro de la Real Academia de Medicina de París, dijo ante el molde del cuerpo de Saartjie Baartman: "Jamás hemos visto cabeza humana más parecida a la de un mono". Siete años antes, Saartjie dejaba Sudáfrica junto con su amo Caezar, para ser expuesta como fenómeno de circo ante el público londinense de la época. Libre y esclava al mismo tiempo, la "Venus hotentote" se convirtió en un icono para el bajo mundo de Europa, destinada a ser sacrificada en búsqueda de una febril visión de prosperidad. 

 

Siempre es un placer ir al Cine Club de esa ciudad porque la audiencia es muy distinta a la de mi ciudad natal. Por lo menos había gente de tres o cuatro nacionalidades, lo cual hace la experiencia de ver una película, mucho más rica. Así pues, deliberadamente, decidí asistir a la segunda función para poder ver el rostro de la gente que salía de la primera función y darme una vaga idea sobre qué esperar de la película. Para mi sorpresa, la gente salía con un rostro casi inexpresivo, acompañado de esa mirada que tiene alguien que ha recibido una noticia impactante. La gente salía en estado de "shock". Debo decir que, aun así, entré con cierto escepticismo, dudé que fuera a impactarme como al resto. Pero la realidad fue que no salí en un estado de "shock", sino en un estado zombie (que seguramente notaron los que llegaban a la tercera función) que me llevó directo a ahogar mis penas en un café, con una taza de té, un cigarro, y un acompañante que debió escuchar mis lloriqueos sobre la vida por más de una hora, ya que, la película, realmente me dejó pensando en todo y en nada.

¿Qué tono tiene la película? Crudo, o sea, ¿gris? Me preguntaron si fue una película bonita o buena. No es ninguna de esas. Ni tampoco fea o mala. Sólo es cruda y no es recomendable para aquéllos de corazón blando o no acostumbrados a ver barbaridades en el cine y por, "barbaridades", es obvio, que no me refiero a atrocidades en cuestión de producción. No hablamos de cuestiones técnicas. No se puede hablar de lo bueno o lo malo de la película, de su estrutura narrativa o qué tanto porcentaje de veracidad conserva el guión frente a la historia de Sarah Baartman (o Saartjie Bartman, como se llamaba antes de ser bautizada), ni si las actuaciones pudieron dar más. Creo que es más acertado hablar de la percepción que se tiene sobre el tema que no es sólo sobre el racismo, no es sólo sobre cuántas maneras existen de denigrar a una persona, tampoco es sólo sobre la prostitución, o sobre la libertad, aquélla que da el poder de decidir y actuar sobre nuestra persona, a favor o en contra. Sin embargo, la realidad es que todo lo anterior se conjugó en una buena ejecución por parte del director y del guionista porque, la historia, por si sola, no puede atraparnos. Sin importar que sea verídica o no, se habla de cine, y éste, debe llevar ciertos elementos que hacen que las cosas funcionen.

Hablando sobre el guión, se puede decir que es bastante redondo, que inicia donde termina y lo hace sin prestarse a más brincos entre un punto y otro. El director logra acoplar al espectador en dos distintas facetas: como cómplice, por lo tanto, culpable; o bien, sólo como un espectador morboso o testigo; lo lleva de la mano, indicándole, desde el inicio, que será parte de esta historia por el sólo hecho de ser un ser humano y nos presenta las reglas del juego: seremos testigos de los eventos alrededor de Saartji y nada podremos hacer, sólo mirar lo que ya sucedió pues el daño ya está hecho. No hay un final bonito, pues esta es la historia de una persona que fue prostituida, incluso, después de su muerte.


SPOILERS
Al inicio, es introducido el cuerpo de Saartjie en una conferencia donde hay un grupo de científicos (ésta será la primera ocasión donde sentiremos asombro, como lo sienten aquéllos científicos). Siete años antes, vemos el espectáculo de Saartjie en el que es tratada como un animal salvaje, es enjaulada y domada por Caezar, su cuidador. (El asombro para el espectador continúa, pero quizá comenzamos a preguntarnos por qué el público siente atracción hacia ese tipo de espectáculos: ¿era el morbo, que es una de esas cosas que se disfrutan mejor en grupo, o la ignorancia, el factor atractivo? Poco despues, se entiende que el público es consciente de que aquéllo sólo es un espectáculo que funciona como entretenimiento. Hasta ese punto, todo parece tener lógica e, incluso, pareciera que el director quiere hacernos notar -o ser parte de- un experimento social para enteder que es, hasta que el otro señala, cuando uno observa, y casi siempre se señala lo que es distinto. Así fue señalada Saartjie, como un ser humano distinto, un ser humano con mayor parecido al de los orangutanes). Luego, llega otro respiro en la historia donde parece que Saartjie vive feliz y con una vida normal fuera del espectáculo, pero esa felicidad ha sido resultado de un trueque entre su dueño y ella para que ésta continúe sin berrinches, trabajando. Podría pensarse que en algún momento el espectáculo dejará de ser atractvo y el destino de Saartjie podría mejorar, pero más tarde, lo problemas comienzan cuando su cuidador es llamado a juicio por utilizar a un ser humano en un espectáculo como fenómeno de circo, además de privarle de su libertad y cuando Saartjie es llamada a testificar y explicar bajo qué título está en esa relación con su cuidador y si es privada de su libertad, ella contesta que nunca ha sido realmente maltratada, que sólo es un espectáculo y que, incluso, posee la mitad de las ganancias del negocio. No se sabe realmente por qué Saartjie niega todo, sólo se hace notar que hay una especie de relación entre ella y su cuidador y que, realmente, confíaba en él y esperaba esa oportunidad de convertisre en artista. Pasado el juicio (que resulta a favor de su cuidador), las presentaciones de dicho espectáculo continúan y llegan dos nuevos socios con los cuales, el espectáculo se expande por Francia. Dada la atención que recibe dicho espectáculo, un grupo de cientificos se interesan en Saartjie y "en nombre de la ciencia", es prestada por una buena suma de dinero a los científicos para que la estudien y determinen su raza. Saartjie, en todo momento, parece no estar de acuerdo en que parte del espectáculo consista en ser manipulada por la gente; pero sus cuidadores le hacen ver que el público necesita "sentir" para saber que ella es de verdad. Lo mismo sucede cuando llega a manos de los científicos, que quieren inspeccionar y dibujar todas las partes de su cuerpo, para lo que tienen que tocarla, lo que ella rechaza rotundamente.
Con este suceso, se da pie a una discusión entre su cuidador original y ella, puesto que los científicos no pagarían lo indicado porque Saartjie no accedió a ser dibujada de sus partes más íntimas. Es, en este momento, cuando Saarjie comienza su declive. Luego de golpearla, su cuidador la abandona, dejándola en manos del par que se unió en el camino y el espectáculo sólo comienza a ser peor para Saartjie pues, ahora, más que mostrarla como un ser salvaje que necesita ser domado, se muestra como un objeto que puede ser prostituido. De alguna manera al público le parece interesante la presencia de Saartjie para el erotismo, pero en otra presentación privada, cuando está siendo abordada por los invitados para ser tocada, Saartjie rompe en llanto y el público comienza a abuchear a su cuidador, sentenciando que el espectáculo ya no es divertido puesto que Saartjie parece estar sufriendo. Así es como Saartjie y la amante de su último cuidador terminan en un burdel, del cual Saartjie es echada a la calle porque tiene una infección de transmisión sexual, y si esto no es suficiente, continúa prostituyéndose en la calle para, por fin, morir sola en un cuarto de hotel a la edad de 25 años y, entonces, una vez que ha muerto, su último cuidador rescata su cuerpo y lo deja, por una buena suma, en manos de los científicos, quienes terminan de hacer con el cuerpo lo que quieren.

Como mencioné, no es una historia de fácil digestión y es que no se logran entender muchas cosas, más como espectador, o sea, un ser humano común y corriente. No se entiende (o yo no entiendo) por qué las partes llegaron hasta el punto que llegaron, pero me parece más interesante la parte de por qué Saartjie nunca busca dejar ese camino y por qué, cuando tuvo oportunidad, no lo hizo.

Pienso en la Historia de O, una novela escrita por Pauline Réage (también conocida como Dominique Aury, cuyo nombre real es Anne Desclous), publicada en 1954, que narra la iniciación de O, una joven fotógrafo de modas parisiense, en el mundo del sadomasoquismo. Lo interesante es que, al igual que Saartjie, O es expuesta ante un grupo de personas, si bien, no es expuesta como fenómeno de circo, pero sí como objeto del cual pueden hacer uso quienes quieran y cuando quieran. Por supuesto que, para O, este mundo fue completamente aceptado y lo hizo para demostrarle su amor a René, su amante. Igual sucedió con la escritora de Historia de O, quien escribió dicho libro a manera de reto para mantener a su amante interesado en una manera intelectual y, hasta la fecha, este libro es una de las mejores referencias no sólo de lecturas eróticas, si no también, del sadomasoquismo. Elementos como el anillo de O (al estilo de la película, no del descrito en el libro), se encuentran hoy en día en la práctica de lo que se conoce como dominio y sumisión, o dominación y sumisión (D/s; BDSM). Existe esa película basada en el libro, pero tengo entendido que es bastante mala, no lo podría afirmar porque no he tenido la oportunidad de verla. Sin embrago, creo que no ha de ser sencillo igualar la riqueza erótica del libro, sobre todo de aquéllas primeras 70 páginas (aunque hay líneas absolutamente visuales y deliciosas a lo largo de todo el libro y no sólo eso, también existe un entendimiento de la psicología de los personajes, cosa muy detallada sobre todo, en cuanto a los triángulos amorosos. No es sólo hacer algo por hacerlo, debe estar justificado. Recuerdo también la película Secretary de Steven Shainbger quien ganara el Premio Especial del Jurado en el Festival de Sundance en el año 2002, donde parece que cabe el dicho "Dios los hace y ellos se juntan" pues un sádico, encuentra a su masoquista. Lo llamativo de esta película está en su parte visual, la composición de los escenarios a los que se acopla cada uno de los personajes a la perfección, psicológicamente son demasiado atractivos para el espectador, nunca dan pie a no creerse la historia, por más bizarra que ésta sea, y se hace brotar la sensualidad y el erotismo que los personajes sienten con este tipo de afecto. El espectador termina diciendo "siempre hay un roto para un descosido"). En Historia de O, queda claro que  el sentimiento de dominio que el otro tiene sobre uno, debe ser aceptado como sumisión y se debe consentir que existirá la sumisión ante el otro, pero luego, como diría Sir Stephen, el personaje más rico de todos: "Le recordó que había consentido a ser esclava de René, pero dijo también que no creía que ella supiera a lo que se había comprometido". Es decir, O, al contrario de Saartjie,  desde un principio acepta someterse ante las exigencias de su amante por el amor que siente por él. Pero por qué Saartjie, en aquél juicio que tiene su cuidador original, decide quedarse junto a él y seguir con el juego, qué fue lo que la llevó hasta allí. 

Una cosa parece quedar muy clara, ambas historias terminan donde mismo, al igual que la película The Libertine (2004) de Laurence Dunmore, parece que aquél que se somete ante sus deseos carnales o es sometido, sólo puede encontrar un final solitario: se abandona o es abandonado. Me desespera el final de Historia de O y me desespera porque el capítulo no está, fue eliminado de la edición que poseo; me da tristeza el final de Saartjie Baartman, pero me pregunto muchas cosas. Sólo queda claro una cosa,  nada de lo que decidas hacer contigo, está mal, siempre y cuando no hagas daño a otros... y ésto, nunca sucederá.


Siguiente película: Taxidermia (2006) - György Pálfi

sábado, octubre 16, 2010

Títulos de cajón (lleno de lencería)

"Debo dejar de ser masoquista", es un pensamiento que tengo casi todos los días.
Ejemplos:
1. Leer en vez de escribir
2. Ver películas en vez de intentar hacerlas
3. Coger en vez de buscar a alguien que me deje tomarle fotos mientras está cogiendo con otro alguien
4. Dormir temprano los viernes para amanecer fresca el sábado por la mañana que debo levantarme a las seis y treinta de la madrugada para estar en cierto lugar.

Soy masoquista, me gusta sufrir buscando cosas que no debería.
Así pues, con los primeros minutos del nuevo día, se me ha ocurrido ponerme a teclear lo que pensé desde las seis de la tarde del día anterior. Muchas cosas se interponen entre mis instintos y yo: una película, búsquedas de fotografías, lecturas de reseñas, críticas de películas, búsqueda de gadgets, etc. Todo relativamente inútil, lo único bueno de esta noche ha sido reencontrarme con una entrevista hecha en el año 1966 a Stanley Kubrick.
La idea principal de este artículo inició hace un par de días cuando una amiga que estudia artes plásticas en la cd. de Guanajuato, compartió conmigo un cortometraje realizado por la escritora Sarah Kane titulado Skin. Veámoslo:


El cortometraje me trajo dos pensamientos muy fuertes: 1) Metiendo mis narices en lo que no me importa, específicamente lo que sucede en lo nacional, busqué hace unos meses varias corrientes políticas y terminé encontrando un documental sobre estos skinheads el cual buscaré y compartiré con ustedes más delante y; 2) la palabra Sadomasoquismo o BDSM. La parte de DS o disciplina y sumisión queda bastante claro en el cortometraje.

El sadomasoquismo es algo bastante mal digerido (y entendido) por la sociedad, si se le pregunta a alguien qué piensas sobre los sadomasoquistas, te responderán siempre que "esos weyes están enfermos" y esto es gracias a que sus conclusiones son en función de "sadomasoquismo + sexo", pero bueno... no sólo se trata de eso, dejemos a los psicólogos y psiquiatras responder o explicar esta parte.

En cuanto a lo que yo puedo decir sobre estas escenas del cortometraje es que no me molestaron nada las imágenes, pero no estoy segura que sea algo intolerable ante todo público, por lo tanto, no creo que grados más elevados (o escenas más gráficas) pueda tolerarlas y tampoco sé, dado el límite de mi imaginación e inexperiencia, cuáles podrían ser esos grados más elevados. Tendría que estar en físico para someterme a esas imágenes, sin ser partícipe. Pero específicamente estas imágenes, repito, lejos de molestarme, me agradaron y me "prendieron" el morbo. Esto me hizo recordar una sesión sadomasoquista light (calzones y calcetines en vez de estas cosas de cuero, látex, cadenas, etc.) que se dio de manera muy espontánea hace un par de años con un joven que, en ese momento, él tendría unos 21 o 22 años y yo 24 o 25 años.
Regresé a mis archivos fotográficos y desafortunadamente no encontré esas fotografías y no saben cuánto me puede, por lo que ya estoy planeando fotografiar una sesión sadomasoquista (light o no light). ¿Quiénes serán los valientes?
Culpo a mi amiga por regresarme el gusto a estas imágenes, siempre dicho que el gusto sólo es producto del morbo: observar, mirar. No me gustaría participar porque, aunque ya todos tenemos algún grado de masoquistas y/o sádicos y estamos en el papel todo los días en nuestra vida cotidiana, digamos que no me atrevo a entrar en "el juego", no me parece necesario y aun cuando intente con la imaginación colocarme en uno de los papeles: el que disciplina o el que es disciplinado, la verdad es que no le entro muy al estilo BDSM. Lo sé, me temo que los dejaré completamente desilusionados, pues no llego ni a sadomasoquista light.

... O prefiero no llegar. Siempre, en el hecho de conocernos, existe o se da la infinitud, nunca nadie sabemos a ciencia cierta, de manera totalmente consciente, de lo que somos capaces, pero otra parte de nosotros lo sabe y actúa a nuestro favor respondiendo a las posturas sociales y nos protege de actitudes auto destructivas.
¿Cómo hice entonces en aquella sesión sadomasoquista light con el chico? 
Sí, en efecto, en esa ocasión tuve que ser yo la persona que "disciplinaba", pero sólo para obtener las fotos, queda claro que esto lo digo de manera consciente, pero mi curiosidad me dice que el gusto por esas imágenes (o el morbo que me provocan), puede marcar cierta tendencia o gusto, pero digo que no porque en la vida cotidiana podría causar cierta adicción y... qué sé yo.

El adulto absorbe la juventud de su amante
En fin, siguiendo la conversación con mi amiga y, después de acusarla de despertar mi morbo, me envió una invitación para presentarme con un chico de 20 años que, según dijo, llenaría mi apetito sádico. La invitación me dio flojera, de verdad.
¿20 años?-, le contesté. No- continué-, a mi de 40 años para arriba, por favor.
Sí... lo acepto de manera totalmente abierta y los que han tenido la desgracia de conocerme lo saben muy bien, podría decirse que mi debilidad son los hombres que me doblan la edad, me enloquecen.
Pero así como en el juego de la vida y en "el juego" BDSM hay reglas, también en la idea de joven contra adulto, me parece que tengo ciertas reglas, para mí, la imagen de una mujer con un hombre que le dobla la edad, sólo funciona hasta cierto punto y cuando la mujer está en cierta edad, digamos que entre 17 y 23 años para la mujer y para el hombre entre 40 y 58 años, no más ni menos. Me preguntaron varias amigas por qué hombres de 30 y tantos años no, sin generalizar, puedo decir que los hombres de treinta y tantos años tienden a estar en etapas muy distintas, muchos están iniciando una familia, otros están divorciándose y, en ocasiones, no son ni económica, ni emocionalmente estables (sí, en estos tiempos, quién lo está), sin mencionar la experiencia sexual. Para cuestiones prácticas, como dice la canción "40 y 20".

Mi amiga se espantó con sólo leer mi respuesta "a mí de 40 años para arriba, por favor". Según lo poco que sé, ella ha sufrido un fuerte choque emocional con un hombre que le dobla la edad y eso la dejó bastante marcada. Decidió, entonces, que sólo aquél chico, hasta cinco años mayor que ella, podría ser candidato a una relación sexual y emocional, incluso, si es menor, mejor.
Sin importar las justificaciones que yo pueda dar a favor de los hombres que nos doblan la edad, sólo importa lo que ella opine, pero me apena mucho decir que "uno no es ninguno", ¿o sí?
Como pésima maestra que soy, puse algunos ejemplos a mi amiga a través de una serie de películas bastante comerciales que dibujan un poco el por qué sí y el por qué no y otras cosas que, si bien pueden verse muy bonito en pantalla, todo sale sobrando. Habría que vivir cada una de esas historias y, aún con ello, no se puede generalizar que todas las relaciones con hombres mayores terminarán de manera tan dramática o tan romántica como en una película o en una novela. Parece que la relación de mi amiga con su hombre que le dobla la edad, terminó de manera muy desagradable por cuestiones que sólo puedo discutir con ella, pero comentaba que una de las cosas que más le desagradaba era que el hombre se la pasaba diciéndole que era una chiquilla, que no sabía nada de la vida y etc. Yo no sé por qué se lo tomó tan a pecho, desconozco la manera y el tono en el que se lo decía el hombre y el por qué; pero recuerdo que, si bien no todos, sí la mayoría de los hombres que me doblan la edad, en algún momento de la relación, tendían a decirme las mismas palabras que le dijeron a mi amiga, pero a mí siempre me lo dijeron de una manera muy tierna y cuando yo me ponía en fase caprichosa.
De por sí las mujeres ya somos caprichosas, no imagino cómo es lidiar con una mujer o, mejor dicho, una adolescente caprichosa de 17 o 19 años. No quiero estar nunca en los zapatos de aquéllos que estuvieron conmigo en esas etapas, en algún momento también llegué a tener sentimientos muy negativos hacia ellos, ahora sólo puedo decir que los admiro y los respeto.
Bien es cierto que cualquier relación deja marcas, huellas que jamás serán borradas, pero todo llega a sanar y esto es labor del tiempo. Maldito tiempo, corre demasiado rápido y jamás lograremos llevarle la delantera, pero siempre enseña algo. Por eso le insistí a mi amiga que, "uno no es ninguno" y aquí está la lista de películas, de las cuales, por lo menos una, espero que toda mujer tenga la oportunidad de vivir y si recuerdo otra, la agregaré. No me dentendré en el "por qué" o "para qué" llenarse de historias como estas, sólo el vivirlas les dará la respuesta. 


NOTA: para ver el enlace sin salir de esta página, dar click derecho y seleccionar "Ver en otra pestaña" y lamento que los trailers estén en inglés, pero soy amante de ver las películas en el idioma original con subtítulos, pero no encontré los trailers con subtítulos.

1. An education (aunque no sea muy fiel al libro y la historia real) -  jamás podría decir que no he vivido algo como esto, por el contrario mil y una vez
2. Los Abrazos rotos o Broken embraces - vean esta película muy atentos
3. Uff, Shopgirl - con todo y sus fallas de secuencia y dirección, es delicioso ver a Steve Martín lejos de un papel de comedia
4. 9 1/2 Weeks - da miedo al principio una relación como estas, pero Mickey Rourke está excelente
5. Brief Encounter - excelente si te gustan más los clásicos. Buen manejo de la historia y los personajes
6. The Pillow Book -  Peter Greenaway, con eso tienen. Si llegan a rentar esta película, denle chance con los primeros 20 minutos
7. 2046 - maestro Wong Kar-wai, no hay un "pero" en esta película. El hijo le pregunta a Wong Kar-wai: "¿es cierto lo que dicen los medios de ti, que eres un director muy romántico?" - Sobra hacer mención de la dirección, la preciosa historia, las acotaciones políticas, las referencias musicales, ¡ah!
8. Eyes Wide Shut (el enlace al trailer es en la página oficial de la película) - doctor Kubrick, no tengo qué decir más, pero espero que vivan algo así, si no lo han hecho, no detengan la búsqueda
9. Girl With Pearl Earring - sin comentarios, sólo suspiros... esto me recuerda a dos grandes maestros que he conocido
10. The Reader - "40 y 20" aplica para mujer contra adolescente, no soy muy fan de estas relaciones, pero conocí varios excelentes amantes que fueron instruidos muy jóvenes por mujeres mayores.

Estoy segura que he omitido muchas películas, algunas con mayor tono que éstas y menos comerciales, pero por el momento no recuerdo los títulos, buscaré en mis papelitos una hoja donde escribí una lista de películas "Tienes que ver"

Saludos.