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miércoles, marzo 20, 2013

Inhumación de la televisión abierta en México

Séquito a una "Reforma en Telecomunicaciones" y no a un presidente

Aun cuando apenas puede mantenerse en pie, la televisión en México sigue luchando por la permanencia de  un pueblo sometido, esclavo de su contenido y de una línea de pensamiento. Nos debe quedar claro que la televisión abierta en México debe morir y dejar que una nueva televisión abierta se haga cargo, pues renovarse no significa un cambio positivo o en favor del pueblo de México. Deberíamos tomar como un insulto cualquier maniobra de renovación.
El México "nuevo"  tiene que irse contruyendo desde los padres que ya están, los hijos que ya están y los nietos que deberán estar y pertenecer a un México comprometido como nación, como seres humanos (parte del resto del mundo), lo cual implica un formato completamente distinto. Se nos hace creer que debemos conformarnos con la felicidad que el gobierno y el imperio televisivo nos ofrece. Hemos sido educados para ser conformes. ¿Qué tiene de malo? Que realmente no sabemos qué es libertad. Casi nada de malo. Hay tanta "libertad" que el pueblo mantiene a unos cuantos y lucha contra sus iguales. El pueblo, solo, se oprime. Una nueva televisión abierta en México es algo con lo que no se podrá coexistir si se pasa por alto. Se requiere un México que pueda crear, no servir a otros. Y en esos términos, la televisión abierta sigue creando a un México súbdito... esa televisión debe desaparecer. No podemos ser ecológicos con los duopolios y reciclarlos. Debemos incinerar el decadente sistema de televisión abierta.

¿Internet?
Sí, digamos que internet es "bueno", y que el contenido de internet es más amplio, interesante (las series por internet son un ejemplo), pero en México no podemos dejar de preguntarnos, en principio, cuánto falta para que todos tengan acceso y, teniéndolo, ¿qué uso se le dará? Por supuesto, cada quien puede ver lo que se le de la gana. Correcto. Pero el mexicano de televisión abierta tiene décadas entrenado para creer que sabe lo que quiere. En México se está impulsando la mudanza a internet, pero al mismo tiempo se está impulsando un ciclo de consumo de contenido basura, es decir, la adicción a consumo basura en la televisión, brincará al consumo de basura a través de internet. Eso no es innovación, sigue siendo esclavitud y nuestra esclavitud no es, ni siquiera,  en favor de México. ¿No estamos cansados de consumir lo mismo? ¿No tenemos interés de ver lo que las nuevas generaciones de creativos pueden y quieren decirnos? Si la respuesta es NO, entonces, quizá no deberíamos llamarnos mexicanos.
Los jóvenes nos deben interesar, ellos pueden generar la industria de un México de creadores, no sólo consumidores, en todas las áreas, no sólo en las artes. En realidad no existe un continuo proceso creativo en México. Hay apoyos, sí, pero son soportados y controlados por el gobierno, en favor del gobierno y de unos cuantos, lo que realmente no es apoyo, mucho menos libertad. Sí, hay regiones en constante interacción con la cultura, bravo. Pero la cultura no debe ser cosa sólo de algunos, ni debe estar al paso conveniente de otros.  En efecto, los jóvenes que quieran crear y exponerse, pueden  utilizar internet, sí. Pero por qué no deben hacerlo en favor de México y en México o es que ¿ser mexicano es un derecho que significa sólo servir a unos? Por qué lo que se hace en México, para todo México, está en manos de unos cuantos.
No hay un ciclo normal en el que los creativos (directores, fotógrafos, escritores, editores, músicos, etc.)  de todo el país, estén creando para el beneficio y consumo de todo México, además, con la libertad que merecen de expresarse, sin la preocupación de tener una pistola apuntándole a la cabeza. Cómo es que podemos escuchar a un par de señoras gritonas, mediadas por otra señora -la conductora- gritona que ni siquiera es mexicana, cómo es que sí podemos soportar conductores de programas de televisión que no reflejan la escencia real de los mexicanos y eso no significa que el mexicano sea vulgar, corriente, no educado. Los jóvenes creativos tienen mejor nivel educativo que toda la gente que está ahora haciendo televisión y que no tiene nada que ver con lo que somos en México. Cómo es que sí podemos seguir viendo las mismas novelas, cómo podemos permitir que no nos dejen pensar y nos traten como mascotas... ¿Acaso no queremos ver lo que los jóvenes y no tan jóvenes quieren y tienen que decir, gente que no pertenece al círculo gastado de televisión abierta?


Game of Thrones, la series de televisión y las series por internet.
La publicación anterior hice un comentario en estilo fan sobre esta serie, pero sigo preguntándome ¿por qué Game of Thrones ha sido una serie aceptada? Se podría hacer una lista de elementos a favor. Suponiendo, obviamente, la maestría en diversas áreas de la producción audiovisual, además de la competencia justa, una de las mayores interrogantes sería, ¿qué historia queremos contar? Quiero pensar en el factor "lo mismo" que ha dejado exhausto al televidente. La audiencia debe estar harta de sit-coms, dramas, comedias, historias de doctores, escritores, extra terrestres, zombies y "lo mismo". El público lo ha visto casi todo. Ha visto fantasía, sin duda... pero ha sido más en cine que en televisión y el mercado pocas veces es el público adulto. ¿Por qué no habría de funcionar? Entonces, ¿acaso no sería interesante ver qué nos cuentan los mexicanos, claro, cosas que no sean refritos de refritos, reciclados, novelas...? O bien, ¿acaso no sería emocionante conocer el rostro y la voz reales de los periodistas una vez libres de la amalgama del oficialismo o de las élites del imperio televisivo? ¿Cómo se podría beneficiar el país teniendo una televisión libre, una televisión que impulse la verdadera industria del entretenimiento en México, para México y para el resto del mundo, una televisión que sea una herramienta de información y de educación?
Pero no hay infraestructura, no hay dinero, no "hays". Ese es un buen punto, pero mejor sería preguntarnos si en realidad no hay o hemos sido privados de esa libertad de crear, de expresarnos, de educarnos. En México estamos condicionados a no pedir más de lo que no tenemos. Si alguien te da una orden, la obedeces, y, después, ese alguien te da un premio, estás siendo, digamos, condicionado a ese comportamiento. Si el gobierno o los dueños del imperio televisivo te dan una orden y obedeces, te dan el premio de creer que eres libre, te ofrece protección, hogar digno, etc. Todo bien, sólo que esos premios son un derecho. Es más fácil creernos ese discurso de "somos libres" o/y ser conformes y vivir con lo que "nuestro México" nos ofrece, porque realmente sería muy difícil aceptar que no tenemos y no somos nada de eso. Entonces, claro que pensaremos que no hay, que no se puede y que así estamos bien.

La televisión abierta en México debe morir y quedar bajo las manos de un pueblo consciente. 


domingo, marzo 10, 2013

Entra en el Juego. Parte 2


 


Si tuviésemos que describir la programación de televisión de transmisión abierta en México, ¿cuáles serían los adjetivos que brincarían a nuestra cabeza? Si tuviésemos que analizar el contenido, ¿qué podríamos decir al respecto? Suponiendo que tenemos un parámetro de comparación, ¿en qué nivel quedaríamos? ¿Acaso podríamos concluir con una duda como "qué pasa con la televisión en México".  Si es así, creo que estamos de acuerdo en que la televisión de transmisión abierta en México debe hacer modificaciones para generar productos con mejor contenido, mismos que no sólo puedan ser transmitidos para el consumo de la audiencia en televisión abierta, si no también, para abrirse camino y competir de una manera más respetable en la televisión de paga, e internet.
Entre el año 2010 y 2011 se señaló que los mexicanos pasaban más tiempo en internet, los números mostraron un 79% de internautas mexicanos; para el 2012 ya existía una migración a la televisión de paga. No. Nada de esto quiere decir que México esté en el juego, por el contrario, sólo se ha vuelto consumidor y no productor; lo poco que produce resulta ser lo mismo de siempre, en información y en entretenimiento: programas, series, documentales,  así como películas e, incluso y por increíble que parezca, todavía existe la apuesta a los realities, seguimos en el refrito del refrito, o bien, los programas originales que son reciclados. Tenemos que detenernos a pensar en que los servicios de internet y televisión de paga, en México, son de los más caros en el mundo, es decir, estamos pagando mucho por basura.
¿Debería interesar a los mexicanos el futuro de la televisión abierta en México? Es como preguntar si debería interesarnos el futuro del talento joven mexicano. Son ellos quien pueden levantar la televisión en México con programas con mejor contenido y calidad. 
La televisión abierta en México es una pena, la televisión abierta pública sigue luchando y debe mejorar, pues aun cuando se ha dado paso a la "televisión cultural", siguen los monopolios, las alianzas políticas y eso sólo llevará a que los avances se den al tiempo y bajo las reglas de aquellos en el poder, o en el peor de los casos, a que no se den cambios.
En todo el mundo la televisión está sufriendo cambios interesantes, buscando competir con los servicios por  internet que lanzan mini series originales o series originales con estreno en  internet, como es el caso de House of Cards de Netflix. Pero el cine también sufre y compite con la televisión e internet, por lo que ha buscado darle vida - o revivir- la era 3D. En mi opinión, el 3D todavía está en su etapa de prueba, sigue experimentando, sigue estando más en función de consumo comercial masivo que en función de las historias. Debemos recordar que son las historias las que nos llevan al cine. Me considero un no fan del 3D, pero la película Avatar (2009) de James Cameron me gustó porque funcionó como historia en 3D; por otro lado, creo que este recurso ha funcionado para casos como Pina (2011) de Wim Wenders, o bien, quizá para casos como Cirque du Soleil: Worlds Away (2012) de Andrew Adamson.
La televisión sufrirá cambios. La televisión en México debe renovarse y no lo logrará gracias a ningún monopolio, o a un partido político o a un movimiento "social". Es un trabajo que se debe hacer en equipo, cada uno haciendo lo que mejor considere.

El comentario de la serie quedará en la siguiente publicación. 

Enlaces para lectura:
Televisión mexicana y alianzas políticas
2012 Estudio sobre el Mercado de Servicios de Televisión abierta en México: COFETEL
El futuro de la televisión y posibles escenarios, España. 

jueves, marzo 07, 2013

Entra en el Juego. Parte 1

Diseño tomado de http://www.demilked.com/


Es curioso que en México se quiera jugar a ser un país competente en ciencia, en tecnología y en cultura, cuando no hay, en principio, educacion.
TV . Las opciones en la televisión mexicana van desde pobres hasta espantosas, con una apuesta, todavía, hasta la publicación de este post, hacia talk shows vacíos, con un contenido de información pobre y con una producción que va más allá de lo corriente, así como novelas de producción que se hunden en la mediocridad en sus historias y un estilo en dirección actoral que debería ofender hasta a los actores mismos. La televisión mexicana, a través de los canales de transmisión abierta, ha generado cierto número de series con formato de producción que, en su aspecto visual, parecen buenas, pero que resulta penoso ver que se trata de historias ridículas, aplaudiendo a retratar al mexicano de la manera más corriente y malinchista posible, lo cual es terrible, porque algunas de esas series no se quedan sólo en México. Este factor de exportación de programas sólo indica que se podría, efectivamente, apostar por producciones con mejor contenido y más reales, tomando en cuenta que se tiene el equipo técnico para hacerlo. O bien, existe otro caso donde parece que basta con la importación de series de televisión que, algunas, desafortunadamente resultan en tonos conservadores, de derecha, pro-consumidores, con tonos de racismo y división de clases sociales. O bien, existen los intentos de series de producción mexicana "originales" que si bien, algunas son pésimas, las que no son, resultan ser la "mexicanización" de argumentos de procedencia extranjera, sobre todo de Estados Unidos y no sólo eso, sino que, también, se busca mexicanizar un estilo extranjero en cuestión de producción y dirección. Es una lástima el completo mal uso de las nuevas generaciones de actores que la mayor parte del tiempo parecen no meterse en el argumento y estar recitando diálogos que suenan completamente acartonados, falsos. Parece que se quiere dejar en claro que no se puede realizar nada respetable Hecho en México y, tristemente, pareciera que no hay escritores que puedan desarrollar sus propios argumentos.

¿La televisión abierta en México puede seguir vendiendo el mismo contenido? Sí puede, y parece que no va a cambiar. Mucho del dinero que se mueve en nuestro país se genera de lo que vende, en gran parte, a través de la televisión.
Los pilares de la televisión mexicana no están dispuestos a procurar la producción con mejor contenido en la televisión abierta para mantener en equilibrio la balanza: por un lado, vende al público menos educado, al público conformista, contenido de poca calidad y obtiene ganancias a través de la televisión abierta; por otro lado, a través del público con cierto nivel educativo que puede costear la televisión de paga porque, de hecho, busca mejores contenidos, también obtiene ganancias debido al monopolio que se generó con la televisión de paga, sin duda está también aquél público que consume televisión de paga sólo por consumir; luego está el público internauta, del cual también se obtiene ganancias por el monopolio sobre los servicios de internet, y estos son ejemplos que se quedan en la superficie.

Mucho se dice que es mejor no ver la televisión, que leer es mejor. En México eso es completamente cierto, muy poco es rescatable de lo que se produce o se transmite por televisión abierta. Hay historias  (que se crean en la mente del escritor, se trasladan al papel, se convierten en un libro, para luego viajar a la mente del lector) que son necesarias contar en otra lengua: la televisión. Historias cuyos capítulos se convierten a un formato de series con episodios. Sin duda hay intentos que son mejores que otros. Después de la publicación de la segunda parte de este comentario sobre la televisión en México, comentaré una de esas series.