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lunes, febrero 25, 2013

Comentario post 85 Entrega de los Óscar

¿Quién dijo que la política había muerto?

"85 Entrega de los Óscar Diplomáticos"

Me pareció una edición interesante: premios para que todos estén contentos en un ambiente democrático. No es que sea la primera vez.
 
Pero no estoy particularmente emocionada por Argo (2012), que recibió el Óscar a la Mejor Película, de lo productores Grant Heslov, Ben Affleck y George Clooney. Por otro lado, Django Unchained (2012) con Quentin Tarantino ganó en Guión y con Christoph Waltz como Mejor Actor Secundario. Mi gran amor, Daniel Day-Lewis, ganó como Mejor Actor. Me puse particularmente emocionada cuando Claudio Miranda apareció para recoger el Óscar por Dirección de Fotografía en Life of Pi (2012), o cuando vi a Per Hallberg, quien ganó por Edición de Sonido en 007: Operación Skyfall junto a Karen M. Baker. ¿Por qué Claudio Miranda (Fight Club, 1999) y Per Hallberg (The Devil's Advocate, 1997)? Me gustan los hombres con cabello largo... y faltó Robert Richardson. En mi opinión, lo mejor de la noche fue Adele y la aparición de Michelle Obama entregando la estatuilla a la mejor película desde la Casa Blanca.

Estos Óscar me pusieron a meditar, otra vez, la situación de la industria cinematográfica en México. Pueden existir festivales de cine, pero no creo que se esté produciendo buen cine mexicano. ¿Cuándo regresará el buen cine mexicano? Falta educación y apertura de contenido. No se puede hacer mucho dentro de un país que amarra los procesos creativos, pues no es que haya carencia en historias por llevar a la pantalla grande. Historias por contar y temas actuales por criticar y analizar, hay muchos. El gobierno debe tener esa apertura, debe dejar de mostrarse temeroso ante su pueblo. Un pueblo amarrado es uno sin cultura y no se puede hacer mucho en un país con poco interés por la cultura.  Además, en qué momento entramos en esta dimensión extraña en la que se confunde una interpretación del papel de la Primera Dama, siendo la Primera Dama. En qué papel deja a la mujer mexicana una representante como la Primera Dama que está viviendo ahora en los Pinos. No pude dejar de pensar y ponerme triste. En fin.

"To me, America is just another market. I make my movies for Earth." - Quentin Tarantino, Django Unchained.






martes, febrero 19, 2013

Entrega 85 de los Óscar y mis pronósticos para NO mejor película



 La lista de NO mejor película es de cuatro, pero primero debo decir la película que pienso debe ganar como la mejor en esta entrega del Óscar y es Django Unchained / Django sin Cadenas (2012) de Quentin Tarantino y diré por qué: es la única “película” que funciona en todos los sentidos, pues cuenta una historia, tiene excelente música, dirección de fotografía impresionante, actuaciones muy buenas, además de que entretiene (y no estaba muy feliz con el avance de la película). Me parece que es la única de las nominadas que llega a ese nivel. ¿Es mejor que Inglourious Basterds (2009), o que cualquier otra de sus películas?, tengo reservas, pero Quentin Tarantino se mantiene en un nivel muy bueno y cada vez hace mejor sus historias



(Click en el título para avances. Una disculpa por no poner todos los títulos en español. Son títulos que van de lo malo a lo pésimo.)
 
Humor negro + romance +  un trastorno  del estado de ánimo = película nominada al Óscar, es una ecuación que no me funciona. Soy tan cursi como cualquier ser humano, me gusta el romance.  Tengo debilidad por comedias románticas en tono Woody Allen, pero también he pecado con películas como You’ve Got Mail, Nothing Hill, The Holiday, While You Were Sleeping, Two Weeks Notice, Something’s Gotta Give, Four Weddings and a Funeral, Bridget Jones’s Diary y puedo seguir. Buenas o no tan buenas historias de amor, soy culpable, las veo una y otra vez. O bien, podemos hablar de One Flew Over the Cuckoo’s Nest (1975), adoro esa película.

El problema que veo con Silver Linings Playbook, no es con el romance ni  con la comedia ni con el humor negro; el problema es por el perfil inadecuado que creo se está dando al especificar que trata sobre alguien que tiene TAB (trastorno afectivo bipolar). Creo que el guión no ha sido tratado con la precaución adecuada para que quede en el entendimiento general de la sociedad, que si bien, la película es una comedia y una historia de amor, finalmente se está hablando de un trastorno psiquiátrico, por lo tanto, quizá puede quedar la de idea de que se cura con amor, que todo es bonito. No es tan sencillo como eso. La película se debe tomar como una historia en donde todos actúan con lo mejor que hay en ellos, pero el amor no lo resuelve o puede curarlo y no se quita. Lo que sí veo bueno de la película, quizá, es que saca a la luz el tema.  
(Recuerda que esto es sólo mi punto de vista, conozco muy poco sobre el TAB, pero me parece un retrato inadecuado.) La película funciona por el romance y la comedia, claro. 


La película, como tal, ha sido un buen trabajo de rescate de un hecho real que se logró incluir en un guión de ficción. Pero creo que no funciona del todo, hay que elegir el camino por el que se va a llevar la historia. Hay puntos que se debilita un poco y por eso creo que la última parte funcionó mejor y tiene mucho que ver con la edición, y no es que haya sido progresivo. Hay actuaciones que no me convencen, pero me gustan cuatro en particular: John Goodman, Alan Arkin, Victor Garber y Bryan Cranston. Ben Affleck me gusta más como director, creo que llegará a hacer cosas interesantes, pero a esta le falta en dirección y en  guión. Lo que no le falta es el excelente trabajo en la dirección de fotografía de Rodrigo Prieto. Muy buena.

Mañana las otras dos. 

lunes, febrero 18, 2013

Syde by Side (2012) - Documental

The documentary investigates the history, process and workflow of both digital and photochemical film creation / El documental investiga la historia, proceso y evolución del cine, en digital y en película de cine. 


No sé ni cómo empezar a escribir algo sobre este documental sin que me salgan las lágrimas por la emoción de haberlo visto y por lo que, efectivamente, puede pasar de este 2013 en delante. Son tiempos que cambian de manera dramática... ahora estamos en la era digital -sin que muchos sepamos realmente de qué se trata, pero estamos- y nuestro cerebro, sin problema, también se está modificando, adaptándose a esta era que nosotros mismos hemos creado. Pero eso es otro tema. 

El documental Side by Side, escrito y dirigido por Christopher Keneally y producido por Keanu Reeves, nos coloca en el tema del debate sobre si usar película de cine (el famoso rollito de película) o digital para la realización de una película. O si la película de cine seguirá existiendo o no. Pongámoslo así, las películas eran "películas" porque eran filmadas con película. Aquí lo explica muy bien Tarantino. 


Muchas de las películas que vemos en el cine, ya no son películas, pero son consideradas películas independientemente del formato en el que hayan sido filmadas. Cuál puede ser la diferencia... la imagen. Si podemos recordar una pelícua que nos pareció que tenía cierta suavidad y textura de revista, que la imagen parece plástico, y, además, parecía que le estábamos viendo con una cortinilla extra de tela delgada transparente encima, bueno, así se ve el cine digital. Puede parecer un asunto sin importancia para algunos, porque quizá no entendemos de qué se trata o si medio entendemos, quizá no logramos notar la diferencia en pantalla, en la relación de si una película está filmada con película de cine o si fue filmada de manera digital. Pero para los cinéfilos y la gente dentro de la industria del cine es una materia delicada, llena de tecnicismos de mucha importancia que, en este documental, logran plantearse de una forma muy clara y concreta, abarcando otros procesos que también se ven afectados con la entrada de lo digital al cine, como la edición, los efectos especiales y la colorización. Creo que las preguntas se han formulado de una manera muy acertada, mostrando las respuestas de una forma muy astuta porque permiten al espectador participar en el debate. Christopher Keneally ha hecho un trabajo fantástico al escribir este documental, puso a los chicos buenos, a los chicos malos, a los neutrales y es muy interesante ver cómo la música acompaña con cierta nostalgia o con cierto regocijo a cada uno de los entrevistados que logran justificarse muy bien (aunque a veces parecen tonos de berrinche en aquellos que están a favor de la "era digital"). Syde by Side es un documental que se puede disfrutar mucho, aunque si eres amante de las "películas", quizá te pongas un poco melancólico, nostálgico, triste. También resultará una buena oportunidad de conocer más sobre la historia del cine y del cine digital, para cualquiera. 

Son momentos emocionantes para experimentar con lo que ya está y con lo que viene, pero cierto es que mucho de lo que hacemos, gracias a la tecnología, nos representa menor esfuerzo físico y mental, y el proceso para hacer cine debería considerarse un poco más que lo "rápido" y "barato". Se nos olvida a muchos, otros no lo saben, que hacer cine era un arte, se construía todo desde cero, ahora parece tan fácil como meter un paquete de palomitas al microondas. Habrá que preguntarnos, cuántos saben hacer palomitas fuera del microondas. Será emocionante ver qué sucede cuando lo digital logre resolver los muchos detalles que todavía tiene, no sólo en cómo resuleve la imagen, si no en cómo se conserva.  Pienso en que me preocupa un detalle que se plantea en el documental, y es que se ha dejado de producir cámaras para este formato, se está trabajando en producir sólo cámaras digitales que se acerquen a lo que la película de cine daba como resultado en imagen. Los cineastas en favor de la película de cine tienen que hacer algo para que la película de cine y las cámaras no desaparezcan y sigan reinventándose, si no, llegará un momento en que no sólo no habrán evolucionado, si no que nadie sabrá cómo usar las cámaras y la película de cine y creo que es importante conocer ambas herramientas, para saber cuáles usar. Los jóvenes cineastas sólo irán conociendo lo digital y sí es interesante ver cómo inventan su propia forma de hacer cine, pero pienso que no se puede tomar una decisión sobre una cosa u otra, conociendo sólo una o existiendo sólo una opción. Debemos analizar un poco que aquellos ya plantados en la industria conocen ambas opciones, y pueden decidir, en base a la historia que quieren contar, cuál les funciona mejor. Aquí me quedo (pensando que se puede aplicar en en todo el proceso) con lo que dijo el director de fotografía, Michael Ballhaus, "Okay, if you have a special story where you need to change the reality (...)" / "Ok, si hay una historia especial donde necesites cambiar la realidad..." El cómo, el qué, debe ser en base a la historia y hay que aceptarlo, una buena historia como The Artist / El Artista (2011), sólo habría sido posible en película de cine; Avatar (2009), sólo habría sido posible en digital, pero los realizadores de cada una de las películas conocían ambas opciones, sobre ellas, han podido decidir y mejorar. O como dijo el Sr. Martin Scorsese "El tema es que es diferente. ¿Cómo lo usas y cómo lo usas para contar una historia?, es cuestión del cineasta.

Sí hay diferencia entre lo digital y no. En lo personal, pasé de creer que la textura de "nalga de bebé con una capa de tela encima" frente a mi cuadro de visión era lo máximo (pues resultaba más suave, más limpio), a creer que definitivamente no era lo mío. Poco a poco me empezó a resultar que se sentía y se veía "falso" (como el photosop en las caras de famosos en las revistas). Tenía fotografías análogas que habían sido digitalizadas y a las cuales había limpiado para hacerlas más suaves, pero ahora esas fotos digitales ya no están. Me gusta la textura en la imagen y no es nada más el grano de la película. Es el color, el contraste y el grano, todo eso da detalle a la película, que muchas veces, sólo comparándose "lado a lado" se nota la diferencia. No he llorado por la muerte de las "películas", tengo esperanza en que la película de cine vivirá y no le "darán el cortón por teléfono" o será "mandada al asilo..." y que George Lucas volverá a encontrar su amor por la película de cine. Muy recomendable. Vayan rescatando los proyectores de película de 35 mm. 

martes, enero 29, 2013

Cloud Atlas (2012)



En ocasiones me pregunto si todavía vale la pena ir al cine en estos tiempos de consumo, es realmente complicado por muchas razones, empezando porque no siempre el público es tan educado como se esperaría que fuera. Ser un espectador educado implica respetar tanto la película, como al resto de los que se encuentran en la sala. Las películas se deben ver en el cine, si la película es de especial atención, se busca una proyección a temprana hora y un día a la semana de poca gente, como el lunes; sin embargo, existen películas que, no sólo como experimento social, si no como un complemento de la experiencia cinéfila, merecen el registro de la película con una sala llena, pues nos refieren debates inmediatos, cuchicheos con incógnitas sobre lo que vemos en pantalla, además, hay algunas películas que ponen a prueba la resistencia de los asistentes porque abarcan la historia en algunas tres horas. Quizá lo más triste de la experiencia en el cine, en “estos tiempos” tiene que ver más con las fallas técnicas -deliberadas- a la hora de la proyección: esas ocasiones en que un cacho de la película, literalmente, sale por la parte superior e inferior de la pantalla, eso quiere decir que los formatos no coinciden. Es tarea del espectador hacer señalamiento de estas situaciones al gerente de los cines, sin importar que hagan caso omiso. 
Es bueno cuando las películas generan debates, pero cuando se genera un debate viciado, como sucede en torno a la última película Django Unchained (2012) de Quentin Tarantino, por sus tonos de violencia, o bien, por su tratamiento en torno a la esclavitud, me parece inútil cualquier debate. Habrá más debates con otras películas que están ya nominadas al Óscar. Creo que, de pronto, con ciertos argumentos en las películas que refieren tratamientos políticos muy precisos, se nos olvida que una película es una película, por eso se llama “ficción” y claro que hay pedazos extraídos de la realidad por parte de sus creadores. Algunos directores buscan estar tan cerca como se pueda de los hechos, pero sigue siendo ficción y siempre lo será. Nuestra percepción y la percepción de los otros será siempre distinta, así que necesitamos entender las películas como tal. El debate es excelente, pero no que se juzguen y se encuentre “culpable de todo cargo” a una película que refleja o busca retratar los actos del ser humano. Los seres humanos nos comportamos como bestias. Si realmente habría que juzgar, enjuiciar y para ello movilizarse, entorno a lo vivimos en nuestra realidad: violencia, manejo incorrecto de políticas sociales y económicas, etc., debería ser a las autoridades correspondientes (y también a nosotros mismo) y no a una película. No te gusta, no la veas. Pero que haces con un gobierno que no te gusta, cómo se “escapa” de eso, o es que ¿solo te sometes?


 CLOUD ATLAS (2012)

An exploration of how the actions of individual lives impact one another in the past, present and future, as one soul is shaped from a killer into a hero, and an act of kindness ripples across centuries to inspire a revolution / Una exploración de cómo las acciones de vidas individuales impactan a otras en el pasado, el presente y el futuro, como una sola alma se forma de un asesino en un héroe, y un acto de bondad ondea a través de los siglos para inspirar una revolución.

Creo que vi Cloud Atlas en el momento preciso que debía verla, tuve que pasar por un proceso de aceptación y limpieza de lo bueno y lo malo en cuanto a las críticas que había escuchado, y casi decido no ir a verla al cine. Aquí tengo que hacer paréntesis para comentar que habría sido un  error haber dado una primera visita a la película en casa, lo habría lamentado muchísimo, y los daños que esto habría generado a largo plazo en mi vida, serían  irreparables. Qué error más grande habría sido no ir a verla en el cine. No había sentido, literalmente, “nada”, en mucho tiempo. No había un "algo" que haya causado dejarme llevar y sentir emociones humanas a tal grado que podía verlas en la superficie, como un aura que desprendía de mí. Dicho de otra forma, no había tenido un revoltijo de emociones,  una detrás de otra y todas muy distintas entre ellas, en un lapso de tres horas. De lágrimas a risas; de desconcierto a acierto; empatía, coraje, desilusión, euforia, esperanza sobre el futuro de la humanidad, esperanza en el ser humano, o la afirmación de que, uno no es sin el otro, y, lo que haga tanto me afecta, como afecta al otro. Es un paquete completo. Es una película que nos recuerda, a muchos, la magia del cine y por qué seguimos visitándole. No lo puedo explicar, pero cuando la ves, puedes entender muchas cosas, claro, si no se hace una incisión y sólo nos dejammos llevar por los conectores o por los nodos que se vayan presentando, hay que dejarla que penetre sola, luego que salga, dejarla respirar. Sin duda, algunos preferirán o desearán varias revisiones para buscar un análisis. Pero pienso que si no se hace, es por demás disfrutable. Tengo ganas de verla de nuevo en pantalla grande, porque es para verse en cine. Hoy, prácticamente estuve sola, seleccioné una proyección a las dos de la tarde en este día lunes, apenas había otras dos almas, una parejita de veintitantos años. La sala era enorme, y debo señalar que agradezco que no nos hayan corrido y que se haya seleccionado la pantalla correcta para la proyección. En varios momentos de la película sentí las miradas de la parejita cerca de mí, pienso que no entendían por qué rompí en llanto, o por qué reía o por qué brincaba de mi asiento, o por qué suspiraba. Me gustaría verla de nuevo en el cine, esta vez con más gente en la sala para realizar un experimento social, pero no quiero arruinar el momento que aun tengo fresco, no quiero contaminar todo lo que me hizo sentir, una visita pronta me haría empezar a querer armar el rompecabezas, que, pensándolo bien realmente no hay. No es, como dicen algunos, que son seis argumentos distintos, por el contrario, es uno en donde los personajes se vuelven a encontrar en diferentes tiempos: pasado, presente y futuro. Creo que no puede haber nada más simple que eso. La sinopsis se respeta en un cien por ciento. No puedo comparar la película con la novela -que lleva el mismo nombre de la película- de David Mitchell, misma que fue inspirada en una pieza musical y en el estilo narrativo de otra novela, porque no he tenido la fortuna de encontrarme con el libro Cloud Atlas, o con el otro libro o haber escuchado la pieza musical, pero espero que todo se conjugue pronto y pueda hacerlo. Imagino que encontraré en la novela tonos más específicos en relación al desarrollo político. Por lo pronto quiero disfrutar de este momento lo más que se pueda. Es triste, pero no recuerdo que nada me haya hecho sentir tanto en sólo tres horas y creo que pasará algo de tiempo para que otra película provoque esto en mí. La verdad, no recuerdo haberlo sentido nunca.
Para aquellos buscando pensarla, buscando respuestas  o quieran encontrar coherencia o lógica, sugeriría resistencia. Se requiere cierto conocimiento para saber lo que estamos viendo, pero no es necesario analizarla demasiado para disfrutarla. Como amante del cine, prefiero esperar un poco para verla de nuevo y revisarla… quizá me gane la curiosidad. Contrario a lo que algunos críticos brillantes han señalado sobre la película como fallos, la falta de un solo plot, la orgía* de directores, la orgía de guionistas, la orgía de los actores, yo aplaudo todo esto, porque es precisamente el camino que apunta la película, no diferentes historias, si no tiempos entrelazados, y esta colaboración entre tres, los hermanos Wachowski  y Tom Tykwer, a la hora de desarrollar el guión -basados en la novela de David Mitchell-, y la dirección, es lo que hace que esta película funcione tan bien; son los detalles. Es excelente que los actores hayan abordado varios personajes. Cada segundo de Cloud Atlas funcionó para mí, música, dirección, guión, el maquillaje me pareció hermoso. En algunos momentos recordé mucho 2046 (2004) de Wong Kar Wai, no imagino por qué. (Je, je!) Creo que el único problema que tengo con la película es el trailer (explica demasiado) y me gustaría que la película no terminara, pues durante esas tres horas pude ver muchas cosas sobre nosotros, los humanos, que en este momento, como sociedad, no veo reflejados, estamos algo perdidos. Si todos vieran esta película, ¿habría un cambio en la sensibilidad del ser humano sobre lo que le rodea? Me gustaría que fuese así. Pero, de nuevo, ¿alguien más lee tan positiva la película como yo? La prueba es que no, la división generada alrededor de la película entre si es buena o no, es decir, si funciona o no, es prueba contundente de que cada quien ve las cosas como quiere, y esto se debe a la suma de eventos en la vida de cada persona. No creo que sea demasiado lo que aborda, al punto de agobiar al espectador, creo que aborda lo suficiente para querer ver más. Tampoco creo que sea, como leí en los apuntes de un crítico de cine, que sea una película intentando jugar con la mente del espectador; más que jugar, expone; si parece que expone muchas cosas es, porque, quizá, no nos hayamos cuestionado lo suficiente sobre la vida antes de la exposición con esta película, obviamente, sin que haya existido la necesidad de hacerlo por la película, como un fin. Aún así, si alguien busca analizar la película, podría recomendar hacerlo no de una forma lineal, si no viéndole como un mapa proyectado sobre una superficie, sería tan sencillo como generar un diagrama, o un mapa mental, donde una cosa conecta con la otra, o como un escaneo del cerebro, o como la representación del mapa del universo en Prometheus (2012). Más o menos eso ayudaría a entender la relación causa efecto del ser humano con su todo. 
Pero bueno, aquí están mis impresiones, mis arrebatos, prometí a alguien que escribiría algo sobre Cloud Atlas y ya está. No hay una disección o ensayo sobre la película, no soy tan lista o inteligente como para poder hacer un análisis exhaustivo con una primera visita -y tampoco es que lo quiera hacer-, pero dije que escribiría sobre ella. Para algunos será necesario hacer una disección, en tanto que buscarán justificar sus acciones, pues de pronto es difícil entender más allá de su realidad, puesto que tienen mucho que perder si es que ésta cambia. Debe quedarnos claro que la incapacidad de trasgredir, no debería implicar el desconocimiento de cosas como el arte. 
Creo que la recepción favorable que le he dado a Cloud Atlas se debe mucho al cariño que le tengo al cine, pero en particular a las historias, a los guiones, son estas películas que conjugan una producción tan hermosa, las causantes de mi cariño por el cine. Si no me había enamorado, lo estoy ahora. 


*Menciono orgía no como el placer por el acto sexual, si no en un intento por describir el placer que, desde mi perspectiva, se debe generar al trabajar en conjunto, buscando un mismo fin. En este caso, la película.