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domingo, octubre 14, 2012

Future Shorts - Temporada de Verano

[Sigo pendiente con (Charlie Kaufmann y Synechdoche, New York (2008) ]


El pasado 4 de octubre llegó a Santiguo Club Social, en una proyección especial, la Temporada de Verano de Future Shorts, el primer festival emergente a nivel mundial que muestra cortometrajes de todo el mundo en todo el mundo.
Future Shorts es un festival muy noble, permite un enlace fuerte entre países; hay muchos festivales internacionales, pero la mayoría están como base en una ciudad y los cortometrajes y/o largometrajes llegan a ese mismo lugar, o bien, si hablamos de festivales itinerantes, siguen manejándose dentro de un mismo país. Este festival permite que, así como se proyecta la selección de cortometrajes en Egipto, se pueden proyectar en Torreón, o en L.A., o en cualquier otro lugar, así que se habla de un trabajo de curaduría importante; se puede entrar en un viaje desde la animación, pasando por el stop motion, drama, ficción documental y hasta lo experimental, todo reunido en siete cortometrajes; siete historias que, a través de un buen manejo de guión, se han convertido en historias universales. 


Street Vendor Cinema (2011)
Dir. Clarissa Knoll.
Brazil, 15 min.

Un productor de cortometrajes vende producciones al momento en la avenida comercial más ajetreada de Brasil. El resultado es una extraordinaria mezcla de géneros, desde una épica samurai hasta un melodrama familiar, todo surgido de la fantasía popular enmarcada en el caos del mercado.

“El puesto de cine”, le llamo. Este cortometraje logra tocar fibras. Me recuerda esa parte humana que siento perdida; me recuerda que todos tenemos la posibilidad de contar historias; me recuerda que los escritores no son los únicos que tienen la posibilidad de escribir las historias; que los actores no son los únicos que pueden actuar, me hace pensar en el ejercicio de que todo ser humano actúa todos los días de su vida, habrá un papel que le salga mejor que otro, pero siempre y todos los días, actuamos; o bien, siempre y todos los días, dirigimos la historia de nuestra vida. Así pues, la gente en la industria del cine no es más que otro ser humano y este cortometraje es un acercamiento-recordatorio de que no somos más que eso, todos, incluso frente a la cámara, incluso en la batalla contra la página en blanco… así que todos tenemos la posibilidad de mostrar las historias en un producto audio visual como lo es un cortometraje; somos una ventana a un mundo imaginario, aquí la ficción se encuentra dentro de estas diferentes historias, y la parte de documental en el intento de registrar este proyecto de intervención cinematográfica que duró una semana en las calles de Brasil.


We Will Become Oil (2011)
Dir. Mihai Grecu
Rumania, 6 min.

Ganador del Festival de cine en Tampere, Finlandia, este documental experimental se inspira en el derrame petrolero del Golfo de México y describe el efecto del conflicto en espacios geográficos.

 
[Mostraré mi completa debilidad al dejar que la complicidad me lleve a pensar en tener un ciclo de cine completo (después de Future Shorts, por supuesto) de Werner Herzog y la primera proyección
sería Lessons of Darkness (1992). De ahí me dejaría perder en los seis grados de separación entre una película y otra.] Sobre este corto puedo decir que quisiera que algunas cosas fueran sólo ficción.
En este documental experimental se utilizan, precisamente, ciertos elementos que resultan ser los personajes, podríamos tener, en principio, el humo, como uno de los personajes principales, es un humo que envuelve, tres columnas, dos, una, un todo de humo que nos envuelve, pero jamás es envuelto por otro de los personajes principales que es la música. La música aquí, no es un acompañamiento, es un elemento que corre paralelo a las imágenes, la sentimos, y hay que recordar que la música, en el cine, sirve para guiar la historia (no deberíamos darnos cuenta de su existencia); muy pocas veces se utiliza la música como un personaje más. Un personaje clave, además. Entonces, así tenemos ya el humo y sus columnas, la música y, el otro personaje sería el fuego, que baila sobre el agua (con mucha tristeza, por cierto.)
Lo que me parece interesante es por qué el director ha escogido como inspiración el Golfo de México y por qué documental experimental, quizá porque, como él mismo dice “mi trabajo es, primero, sobre la imagen” Qué bonita sentencia. Hay que poner atención al trabajo de este director.


Notes on Biology (2012)
Dir. Will Madden
EUA, 6 min.

Como una animación en stop motion, Notes on biology fue la ganadora de la categoría al Mejor Corto en el SXSW. Este ingenioso corto producido por Ornana Films sigue la imaginación de un estudiante durante la clase de biología.

Una de las preguntas que me hago con este corto es ¿cuál fue la primera pregunta que se hicieron los creadores de este cortometraje para

desarrollar la idea? Acaso fue ¿te acuerdas que te la pasabas dibujando en clase de biología? Notes on Biology es un cortometraje que nos permite entrar en la cabeza de un estudiante, “Mr. Ellis”, y observar el proceso de creación de su propia aventura de acción con un elefantito que brinca de una nota de biología a otra. Y lo interesante es lo que pasa cuando el profesor de biología se da cuenta de que este chico, “Mr. Ellis”, no está poniendo atención.


Guest (2011)
Dir. Ga Eun- Yoon
Corea del Sur, 20 min.

Una adolescente enojada con el amorío de su padre, se escabulle en la casa de la amante sólo para encontrar a sus dos pequeños hijos. Ganador del Premio Internacional del Grand Prix en Clermont-Ferrand, Francia. Guest es un retrato de emociones en esta bellamente actuada historia de transición producido por el Programa de Cine de la Universidad Nacional de Artes de Corea.

Este cortometraje deja claro que cuando todos los elementos que componen una producción audiovisual están en armonía, se tiene como resultado un cortometraje muy placentero y muy muy muy bueno, deja lugar a la imaginación de qué más nos dará este director a lo largo de su carrera. Es de esperarse que con la escuela que ya es el Cine coreano, sumado al programa de la Universidad, se tendrán en un futuro ciclos de cine sobre este director (mujer).

En Guest se nota a simple vista que toda la parte técnica ha sido muy bien cuidada; se nota que hay un equipo de producción bastante amplio, pero no sólo eso, también se puede ver que el director tiene toda la capacidad para dirigir a niños, lo cual indica, repito, esos destellos de un buen director en camino (este corto es el tercero en su carrera.) En esta historia, prácticamente, los niños tienen el control, no sólo por tener los papeles principales, si no, también, por la carga dramática que lleva, por sí sola, esta historia que es, en primer término, universal. La peculiaridad es cómo sostiene ese hilo de gran tensión a lo largo de veinte minutos: nos pone a dudar o temer por el curso de la historia, pareciera que va hacia un camino que podría no gustarnos, y al final, en efecto, sorprende, sin dar ningún tipo concesiones, nos maniente sobre ese hilo de tensión hasta los créditos, porque, aun cuando llega a un fin, la pregunta seguirá siendo “y qué pasará”, es decir, al final de cuentas, qué sabemos sobre el curso de nuestras vidas.


A Morning Stroll (2012)
Dir. Grant Orchard
Reino Unido, 7 min.

Creado por Estudio AKA, multiganador del BAFTA (UK) y la compañía detrás del favorito de Future Shorts Jojo In the stars, Grant Orchard narra en tres actos que abarcan más de 100 años, la historia del encuentro entre un newyorkino y un pollo. Este increíblemente exitoso corto animado ha ganado ya un premio BAFTA, el premio del jurado en el festival de Sundance y f

ue nominado a un Oscar.

Este cortometraje es todo lo que se puede esperar de trabajos que están en festivales como Sundance, o el de Brooklyn; y en premios como los BAFTA, y los Óscar. La historia es sencilla, concreta, directa, con suspenso, con drama, con comedia, con animación, con zombies. Además de un guión concebido, aunque sea de manera muy vaga, del libro True Tales of American Life. Es una gran sorpresa esta animación.


Tumult (2012)
Dir. Johnny Barrington
Reino Unido, 13 min.

Una tribu de guerreros noruegos vaga exhausta por la estéril llanura después de la batalla. Su agonizante jefe está a punto de trasladar el poder a su hijo, cuando un ejército de una clase totalmente distinta desciende sobre ellos.

Otro de los cortometrajes que entró en el camino de Sundance. Una historia bizarra, que lleva una pantalla transparente donde se presenta una ruptura en el tiempo y el espacio. Una sorpresa, realmente. Me deja mucho con el factor en la cabeza “pero qué demonios está pasando”, un guión verdaderamente interesante. 


Fireworks (2011)
Dir. Víctor Hugo Durán
EUA, 11 min.

Al crecer en Los Ángeles, el 4 de julio significa fuegos artificiales. Teniendo como marco el día feriado en el Sur de L.A. Fireworks es una historia de transición a la madurez de dos chicos adolescentes en la tarea de impresionar a un grupo de chicas.

¡Ah!, un corto de Los Ángeles en el festival de cine de L.A. y en Tribeca, el festival de Nueva York. Parece que hay muy poco que decir sobre este director, pero la verdad es que hay mucho que decir. Es un director muy joven, tan solo tiene 27 años y siendo aun estudiante de cine, ya ha estado en festivales importantes, trabajando con producción independiente, pero que han puesto especial cuidado a la edición. En relación a la historia, es universal, sencilla, refleja la inocencia de un grupo de adolescentes que, si bien ya saben diferenciar entre el bien y el mal, poco saben medir las consecuencias de sus actos, todo porque buscan impresionar a unas chicas. Creo que es un buen guión, en ciertos momentos parece que estamos siguiendo un documental sobre fuegos artificiales; se entrelazan tema y subtema en una buena ejecución, así como un interesante tratamiento sobre la dirección y composición.

jueves, junio 21, 2012

La sucia campaña electoral del PRI que llevó al movimiento #YoSoy132

(Charlie Kaufmann y Synechdoche, New York (2008) habrán de disculparme)

"Resistencia, Unión y Rebelión"
El movimiento #YoSoy132, más allá de que parece salido de la ficción, llegó en un momento en el que muchos vivíamos con el sentimiento de que somos una generación dormida. Algunos van despertando. Presenciar o ser parte del movimiento dejará una enseñanza inigualable, dejará una marca en la historia. En las calles se escucha un eco "esto apenas comienza".

Compartiré algunas cosas con intención de que llegue a fotoperiodistas y documentalistas. 

Ventanas encendidas. Antología poética.
Fabio Morábito (1955). 
ÉPOCA DE CRISIS
Este edificio tiene
los ladrillos huecos,
se llega a saber todo
de los otros,
se aprende a distinguir
las voces y los coítos.
Unos aprenden a fingir
que son felices,
otros que son profundos.
A veces algún beso
de los pisos altos
se pierde en los departamentos
inferiores,
hay que bajar a recogerlo:
"Mi beso, por favor,
si es tanamable".
"Se lo guardé en el papel periódico".
Un edificio tiene su época de oro,
los años y el desgaste
lo adelgazan,
le dan un parecido
con la vida que transcurre.
La arquitectura pierde peso
y gana la costumbre,
gana el decoro.
La jerarquía de las paredes
se disuelve,
el techo, el piso, todo
se hace cóncavo,
es cuando huyen los jóvenes,
le dan la vuelta al mundo.
Quieren vivir en edificios
vírgenes,
quieren por techo el techo
y por paredes las paredes,
no quieren otra índole
de espacio.
Este edificio no contenta
a nadie,
está en su época de crisis,
de derrumbarlo habría
que derrumbarlo ahora,
después va a ser difícil. 


CINE: entre el espectáculo y la realidad de Susana Velleggia. 
CAPITULO IX
LOS CUATRO INTERROGANTES BASICOS DEL CINE. 
PG. 176
La breve historia del cine nos enseña que es en la cúspide de los grandes momentos históricos de revisión y revulsión protragonizados por las masas, donde los creadores en búsqueda de trasgredir los márgenes impuestos a la plena expansión de las potencialidades humanas, logran articular su quehacer con la demanda social...


La hora de los hornos, documental de Fernando Solanas y Octavio Getino.



Del Poder, Zaván (2011) 



Claves para entender el movimiento 15-M



 Primera marcha #YoSoy132




Más documentales por aquí, de a poco se irá actualizando esa playlist.

viernes, mayo 18, 2012

CINECLUB o The Film Club: A memoir de David Gilmour

(Deberían meterme a la cárcel por no cumplir con las publicaciones. He dejado pendiente Synecdoche, New York (2008) de Charlie Kaufman desde hace rato. No tengo justificación, es una película muy buena y le he dado vueltas. Cierto es que esta película no debe verse muy seguido porque causa frustración. O por lo menos así la recibo, como algo inconcluso. Define muy bien el precio que se paga si se es escritor o dramaturgo. "Sufrirás por el resto de tus días hasta que termines tu obra". ¡Dios, qué horror!)

Me gusta el olor de los libros (y el olor del cigarro, la gasolina, el resistol, la pintura, el thinner, las calcomanías, el plástico con el que se cubren los cuadernos en las primarias, ese que al despegarle desprende un terrible aroma "sabor a puro químico". Sí, lo adoro.) y hasta ahí llega mi gusto por los libros. Casi nunca leo, cuando logro leer algo es porque el tema o el título del libro llamaron mi atención. (Un par de veces es porque hay uno que otro dibujito interesante dentro de ese paquete extraño lleno de letras.) Me doy verguenza, no debería ser así. Debería solo leer. Pero tengo esa tendencia extraña de ver películas y leer sobre ellas más que pasar un rato leyendo... un libro. En ocasiones, he de forzarme a visitar librerías que solo tienen libros para vender, me alejo de librerías donde hay un cafecito al lado, un montón de películas, un espacio para souvenirs, un espacio para cd's, todo eso me distrae.

Hace unos meses visité una librería que solo tiene libros para vender, es algo pequeña, pero huele bien y tiene varios sillones para que puedas pasar un rato leyendo. El encargado casi nunca está y el clima es fresco, nadie te molesta, acaso la tranquilidad. Por supuesto que tienes la opción de no comprar el libro si terminas de leerlo. En esa ocasión, junté por lo menos seis o siete libros para revisar detenidamente antes de comprar: precio, contenido, escritor, edición, bla, bla, bla. Dentro de la selección se encontraba el libro de David Gilmour CINECLUB (no, no es el David Gilmour de Pink Floyd, este David Gilmour es un escritor y crítico cinematográfico canadiense). Lo miré, lo hojeé, lo olí, lo sentí, me coqueteó con su sello de Best Seller y lo dejé para llevarme el clásico Historia de O de Pauline Réage. Me habría gustado llevarme los seis o siete, pero por lo menos eran unos 1,500 (MXN) y la verdad no puedo gastar esa cantidad de golpe. Pero siempre hay una segunda oportunidad, y hace un mes regresé a la librería y compré CINECLUB edición Debolsillo. 

Ha pasado otro mes para que por fin lo leyera. Es uno de esos libros que piensas que te dará algo de flojera, lo miras descansando en el librero cada que pasas y te dices "Ah, sí... ya lo compré, ¡maldición!, ahora tendré que leerlo" mas no lo haces. Compré el libro para tener una selección de películas y un "algo más sobre películas" en casa. No porque pensara que la historia y la narrativa serían la revolución en la literatura del s.XXI. Sin embargo, el destino pobre o el pobre destino, me arrastró a él hace unos días porque me quedé sin conexión a internet en casa (por exceso de pago) y, dado que no podía navegar para leer sobre películas, decidí cenarme CINECLUB. Fue demasiada mi sorpresa, conforme pasaban las primeras páginas descubrí que he sido una persona con prejuicios estúpidos. Me daba mucho temor la posición que tiene de Best Seller, estos libros luego suelen ser muy hmmm... "simples". La verdad no es nada simple, es de lectura sencilla. Me ha resultado de una lectura particularmente agradable, primero, sin forzosas analogías o pensamientos pseudo intelectuales; segundo, tiene una estructura aceptable, casi orgánica. Según se deja leer muy claro, conforme David Gilmour da la oportunidad a su hijo Jesee de dejar la escuela con la condición de mirar y analizar tres películas a la semana juntos, vamos viviendo otros momentos estelares en la vida de Jesee, momentos en los que su padre es invitado o se invita solo y esto es a lo largo de todo el libro. La historia se narra a lo largo de tres años en la vida de los Gilmour, llevándonos de una anécdota a otra, a un repaso a las películas por ver o a las ya vistas, en donde, en todo caso, ya no es un repaso si no una crítica orientada, una crítica que sirve para señalar ciertos aspectos que David cree relevantes para su hijo. El libro te da esa sensación de ligereza, como se siente el cambio de una página a la siguiente y tiene esa soltura como la que debe sentir un padre que mira a sus hijos realizados ante la vida. Debo decir que esa es la libertad que encuentro por parte del autor, que en cualquier momento puedes dejar de leerle si es que así lo quieres, no hay ataduras; esa libertad da a su hijo para ser y hacer, pero siempre estando él allí como padre, atento, al pendiente, guiándole. No es un sistema corrupto entre padre e hijo donde el padre dice "brinca" y el hijo debe "brincar". Es un tratamiento nada arriesgado en cuanto a la narrativa, pero un negocio bastante arriesgado por parte de David Gilmour. Se le mira sudando más de una vez pensando si la decisión de permitir a su hijo que deje la escuela, es la correcta. Le vemos pensando en lo bien o lo mal que resultará este experimento para ambos.


CINECLUB me parecen unas memorias maravillosas, creo que es una de las mayores declaraciones de amor (esta es la lectura que da alguien a quien le gusta el cine) que puede hacer un padre a su hijo, tanto el libro como objeto, como su intento de mantenerle alejado de problemas. Es fácil identificarse con Jesee, el hijo adolescente, pues todos hemos sido adolescentes (algunos no superamos la etapa), pero no todos podemos identificarnos con el sentir de un padre, pues no todos tenemos hijos, así pues, al mismo tiempo, pude ver cómo el padre sufre y se angustia por el futuro de su hijo, por sus preocupaciones y las decisiones que va tomando como un ser que busca su independencia, que busca su camino. Es posible sentir cuánto sufre el padre en tanto que mira a su hijo sufrir al paso de enamorarse. Personalmente, logra que me imagine un poco lo que han sentido mis padres. En estas memorias se logra ver el amor desbordado de un padre a su hijo. Quienes gusten del cine podrán decir, con toda seguridad, que es el mejor trato en la historia entre un padre y su hijo (para mí lo es, haber llegado a un acuerdo de este tipo en mis años de adolescencia, me habría llevado a ser un gran director de cine para estas alturas. Sí, ajá... seguuuro.) Lo que me parece importante es que este acuerdo logra que David y Jesee pasen tiempo de calidad juntos en una etapa en la que Jesee, siendo adolescente, lo último que podría haber pensado es en pasar tiempo con su padre. Es un fenómeno natural al que pocos sobreviven sin cicatrices.
Casi puedo asegurar que este libro es para todo público, pero solo el cinéfilo entiende que el cine, de hecho, enseña algo, ya sea buena o mala la película, y se debe señalar que hay más películas malas que buenas. Pero de una película hay mucho de donde rascar y no hay que ir muy lejos, están las características especiales que a pocos les gustan. (Comenté a un amigo que me enloquecen las características especiales en los DVD. Contestó con obviedad "Oh, you movie people!, of course you like that!"). Me parece una experiencia única la de estos dos, pienso que pocos logran esta educación sentimental. Cada padre intenta acercarse a su hijo en tanto su cultura y sus costumbres. Pero debo insistir en que el cine puede ser más que ir a mirar una película a un conglomerado de salas de cine, donde solo hay películas hollywoodenses que sirven para echarse palomitas y refrescos al estómago. No importa la película, importa que el espectador tenga un poco más claro lo que está mirando, que intente "leer" la película y  pueda hacer un análisis simple de ésta. No se trata de hacer analogías con la vida real, eso viene después. Se trata de que intente meterse en el cómo se ha realizado y por qué se ha realizado así la película. No es una cosa del más allá. Las personas que vamos al cine debemos entender que se debe crear cultura audiovisual, porque el cine mueve masas (sí, las mueve porque las atrae), pero también puede sensibilizar, ya que es una forma de expresión que tiene muchos elementos artísticos (fotografía y literatura sólo por decir algunos) y es el mejor ejemplo de trabajo en equipo, de unidad. El cine es diversión, pero también es cultura.

El único problema que tuve con la lectura de este libro fue la traducción, fue como ver una película doblada al español con acento español. Esto ha sido terrible, además ha sido complicado seguir el índice de las películas porque tengo la mala costumbre de no aprenderme el título en español, siempre tienen esta suerte de títulos infames, horribles. Por eso tengo en mente el título en inglés, así que conforme nombraban X o Y película, mi ratón buscaba el nombre en los cajones ocultos. Pero de ahí en más, es un libro maravilloso, algo que uno puede cenarse en dos o tres noches, sin prisa, sin poner en aprietos el tiempo en la vida cotidiana de las personas y con la certeza de que será una gran experiencia pues más allá de ser un libro sobre películas, es un libro sobre el repaso en la vida de un padre y su hijo adolescente; ahora que si el lector resulta ser un cinéfilo, disfrutará el índice de las películas y, por qué no decirlo, quizá debata en su interior el gusto particular de los Gilmour hacia una u otra película ya que David Gilmour tiene esta particular forma de reconocer momentos (una secuencia, una escena, la iluminación en cierta toma, un gesto particular del actor, etc) en cada una de las películas.