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jueves, junio 21, 2012

La sucia campaña electoral del PRI que llevó al movimiento #YoSoy132

(Charlie Kaufmann y Synechdoche, New York (2008) habrán de disculparme)

"Resistencia, Unión y Rebelión"
El movimiento #YoSoy132, más allá de que parece salido de la ficción, llegó en un momento en el que muchos vivíamos con el sentimiento de que somos una generación dormida. Algunos van despertando. Presenciar o ser parte del movimiento dejará una enseñanza inigualable, dejará una marca en la historia. En las calles se escucha un eco "esto apenas comienza".

Compartiré algunas cosas con intención de que llegue a fotoperiodistas y documentalistas. 

Ventanas encendidas. Antología poética.
Fabio Morábito (1955). 
ÉPOCA DE CRISIS
Este edificio tiene
los ladrillos huecos,
se llega a saber todo
de los otros,
se aprende a distinguir
las voces y los coítos.
Unos aprenden a fingir
que son felices,
otros que son profundos.
A veces algún beso
de los pisos altos
se pierde en los departamentos
inferiores,
hay que bajar a recogerlo:
"Mi beso, por favor,
si es tanamable".
"Se lo guardé en el papel periódico".
Un edificio tiene su época de oro,
los años y el desgaste
lo adelgazan,
le dan un parecido
con la vida que transcurre.
La arquitectura pierde peso
y gana la costumbre,
gana el decoro.
La jerarquía de las paredes
se disuelve,
el techo, el piso, todo
se hace cóncavo,
es cuando huyen los jóvenes,
le dan la vuelta al mundo.
Quieren vivir en edificios
vírgenes,
quieren por techo el techo
y por paredes las paredes,
no quieren otra índole
de espacio.
Este edificio no contenta
a nadie,
está en su época de crisis,
de derrumbarlo habría
que derrumbarlo ahora,
después va a ser difícil. 


CINE: entre el espectáculo y la realidad de Susana Velleggia. 
CAPITULO IX
LOS CUATRO INTERROGANTES BASICOS DEL CINE. 
PG. 176
La breve historia del cine nos enseña que es en la cúspide de los grandes momentos históricos de revisión y revulsión protragonizados por las masas, donde los creadores en búsqueda de trasgredir los márgenes impuestos a la plena expansión de las potencialidades humanas, logran articular su quehacer con la demanda social...


La hora de los hornos, documental de Fernando Solanas y Octavio Getino.



Del Poder, Zaván (2011) 



Claves para entender el movimiento 15-M



 Primera marcha #YoSoy132




Más documentales por aquí, de a poco se irá actualizando esa playlist.

viernes, mayo 18, 2012

CINECLUB o The Film Club: A memoir de David Gilmour

(Deberían meterme a la cárcel por no cumplir con las publicaciones. He dejado pendiente Synecdoche, New York (2008) de Charlie Kaufman desde hace rato. No tengo justificación, es una película muy buena y le he dado vueltas. Cierto es que esta película no debe verse muy seguido porque causa frustración. O por lo menos así la recibo, como algo inconcluso. Define muy bien el precio que se paga si se es escritor o dramaturgo. "Sufrirás por el resto de tus días hasta que termines tu obra". ¡Dios, qué horror!)

Me gusta el olor de los libros (y el olor del cigarro, la gasolina, el resistol, la pintura, el thinner, las calcomanías, el plástico con el que se cubren los cuadernos en las primarias, ese que al despegarle desprende un terrible aroma "sabor a puro químico". Sí, lo adoro.) y hasta ahí llega mi gusto por los libros. Casi nunca leo, cuando logro leer algo es porque el tema o el título del libro llamaron mi atención. (Un par de veces es porque hay uno que otro dibujito interesante dentro de ese paquete extraño lleno de letras.) Me doy verguenza, no debería ser así. Debería solo leer. Pero tengo esa tendencia extraña de ver películas y leer sobre ellas más que pasar un rato leyendo... un libro. En ocasiones, he de forzarme a visitar librerías que solo tienen libros para vender, me alejo de librerías donde hay un cafecito al lado, un montón de películas, un espacio para souvenirs, un espacio para cd's, todo eso me distrae.

Hace unos meses visité una librería que solo tiene libros para vender, es algo pequeña, pero huele bien y tiene varios sillones para que puedas pasar un rato leyendo. El encargado casi nunca está y el clima es fresco, nadie te molesta, acaso la tranquilidad. Por supuesto que tienes la opción de no comprar el libro si terminas de leerlo. En esa ocasión, junté por lo menos seis o siete libros para revisar detenidamente antes de comprar: precio, contenido, escritor, edición, bla, bla, bla. Dentro de la selección se encontraba el libro de David Gilmour CINECLUB (no, no es el David Gilmour de Pink Floyd, este David Gilmour es un escritor y crítico cinematográfico canadiense). Lo miré, lo hojeé, lo olí, lo sentí, me coqueteó con su sello de Best Seller y lo dejé para llevarme el clásico Historia de O de Pauline Réage. Me habría gustado llevarme los seis o siete, pero por lo menos eran unos 1,500 (MXN) y la verdad no puedo gastar esa cantidad de golpe. Pero siempre hay una segunda oportunidad, y hace un mes regresé a la librería y compré CINECLUB edición Debolsillo. 

Ha pasado otro mes para que por fin lo leyera. Es uno de esos libros que piensas que te dará algo de flojera, lo miras descansando en el librero cada que pasas y te dices "Ah, sí... ya lo compré, ¡maldición!, ahora tendré que leerlo" mas no lo haces. Compré el libro para tener una selección de películas y un "algo más sobre películas" en casa. No porque pensara que la historia y la narrativa serían la revolución en la literatura del s.XXI. Sin embargo, el destino pobre o el pobre destino, me arrastró a él hace unos días porque me quedé sin conexión a internet en casa (por exceso de pago) y, dado que no podía navegar para leer sobre películas, decidí cenarme CINECLUB. Fue demasiada mi sorpresa, conforme pasaban las primeras páginas descubrí que he sido una persona con prejuicios estúpidos. Me daba mucho temor la posición que tiene de Best Seller, estos libros luego suelen ser muy hmmm... "simples". La verdad no es nada simple, es de lectura sencilla. Me ha resultado de una lectura particularmente agradable, primero, sin forzosas analogías o pensamientos pseudo intelectuales; segundo, tiene una estructura aceptable, casi orgánica. Según se deja leer muy claro, conforme David Gilmour da la oportunidad a su hijo Jesee de dejar la escuela con la condición de mirar y analizar tres películas a la semana juntos, vamos viviendo otros momentos estelares en la vida de Jesee, momentos en los que su padre es invitado o se invita solo y esto es a lo largo de todo el libro. La historia se narra a lo largo de tres años en la vida de los Gilmour, llevándonos de una anécdota a otra, a un repaso a las películas por ver o a las ya vistas, en donde, en todo caso, ya no es un repaso si no una crítica orientada, una crítica que sirve para señalar ciertos aspectos que David cree relevantes para su hijo. El libro te da esa sensación de ligereza, como se siente el cambio de una página a la siguiente y tiene esa soltura como la que debe sentir un padre que mira a sus hijos realizados ante la vida. Debo decir que esa es la libertad que encuentro por parte del autor, que en cualquier momento puedes dejar de leerle si es que así lo quieres, no hay ataduras; esa libertad da a su hijo para ser y hacer, pero siempre estando él allí como padre, atento, al pendiente, guiándole. No es un sistema corrupto entre padre e hijo donde el padre dice "brinca" y el hijo debe "brincar". Es un tratamiento nada arriesgado en cuanto a la narrativa, pero un negocio bastante arriesgado por parte de David Gilmour. Se le mira sudando más de una vez pensando si la decisión de permitir a su hijo que deje la escuela, es la correcta. Le vemos pensando en lo bien o lo mal que resultará este experimento para ambos.


CINECLUB me parecen unas memorias maravillosas, creo que es una de las mayores declaraciones de amor (esta es la lectura que da alguien a quien le gusta el cine) que puede hacer un padre a su hijo, tanto el libro como objeto, como su intento de mantenerle alejado de problemas. Es fácil identificarse con Jesee, el hijo adolescente, pues todos hemos sido adolescentes (algunos no superamos la etapa), pero no todos podemos identificarnos con el sentir de un padre, pues no todos tenemos hijos, así pues, al mismo tiempo, pude ver cómo el padre sufre y se angustia por el futuro de su hijo, por sus preocupaciones y las decisiones que va tomando como un ser que busca su independencia, que busca su camino. Es posible sentir cuánto sufre el padre en tanto que mira a su hijo sufrir al paso de enamorarse. Personalmente, logra que me imagine un poco lo que han sentido mis padres. En estas memorias se logra ver el amor desbordado de un padre a su hijo. Quienes gusten del cine podrán decir, con toda seguridad, que es el mejor trato en la historia entre un padre y su hijo (para mí lo es, haber llegado a un acuerdo de este tipo en mis años de adolescencia, me habría llevado a ser un gran director de cine para estas alturas. Sí, ajá... seguuuro.) Lo que me parece importante es que este acuerdo logra que David y Jesee pasen tiempo de calidad juntos en una etapa en la que Jesee, siendo adolescente, lo último que podría haber pensado es en pasar tiempo con su padre. Es un fenómeno natural al que pocos sobreviven sin cicatrices.
Casi puedo asegurar que este libro es para todo público, pero solo el cinéfilo entiende que el cine, de hecho, enseña algo, ya sea buena o mala la película, y se debe señalar que hay más películas malas que buenas. Pero de una película hay mucho de donde rascar y no hay que ir muy lejos, están las características especiales que a pocos les gustan. (Comenté a un amigo que me enloquecen las características especiales en los DVD. Contestó con obviedad "Oh, you movie people!, of course you like that!"). Me parece una experiencia única la de estos dos, pienso que pocos logran esta educación sentimental. Cada padre intenta acercarse a su hijo en tanto su cultura y sus costumbres. Pero debo insistir en que el cine puede ser más que ir a mirar una película a un conglomerado de salas de cine, donde solo hay películas hollywoodenses que sirven para echarse palomitas y refrescos al estómago. No importa la película, importa que el espectador tenga un poco más claro lo que está mirando, que intente "leer" la película y  pueda hacer un análisis simple de ésta. No se trata de hacer analogías con la vida real, eso viene después. Se trata de que intente meterse en el cómo se ha realizado y por qué se ha realizado así la película. No es una cosa del más allá. Las personas que vamos al cine debemos entender que se debe crear cultura audiovisual, porque el cine mueve masas (sí, las mueve porque las atrae), pero también puede sensibilizar, ya que es una forma de expresión que tiene muchos elementos artísticos (fotografía y literatura sólo por decir algunos) y es el mejor ejemplo de trabajo en equipo, de unidad. El cine es diversión, pero también es cultura.

El único problema que tuve con la lectura de este libro fue la traducción, fue como ver una película doblada al español con acento español. Esto ha sido terrible, además ha sido complicado seguir el índice de las películas porque tengo la mala costumbre de no aprenderme el título en español, siempre tienen esta suerte de títulos infames, horribles. Por eso tengo en mente el título en inglés, así que conforme nombraban X o Y película, mi ratón buscaba el nombre en los cajones ocultos. Pero de ahí en más, es un libro maravilloso, algo que uno puede cenarse en dos o tres noches, sin prisa, sin poner en aprietos el tiempo en la vida cotidiana de las personas y con la certeza de que será una gran experiencia pues más allá de ser un libro sobre películas, es un libro sobre el repaso en la vida de un padre y su hijo adolescente; ahora que si el lector resulta ser un cinéfilo, disfrutará el índice de las películas y, por qué no decirlo, quizá debata en su interior el gusto particular de los Gilmour hacia una u otra película ya que David Gilmour tiene esta particular forma de reconocer momentos (una secuencia, una escena, la iluminación en cierta toma, un gesto particular del actor, etc) en cada una de las películas.

lunes, abril 23, 2012

Shame (2011) - Steve McQueen







En la ciudad de Nueva York, la vida celosamente privada de Brandon (Michael Fassbender) -que mantiene así para satisfacer su adicción al sexo-, se ve interrumpida cuando su hermana Sissy (Carey Mulligan) llega de manera inesperada y por tiempo indefinido. / In New York City, Brandon's carefully cultivated private life -- which allows him to indulge his sexual addiction -- is disrupted when his sister Sissy arrives unannounced for an indefinite stay.



 


Esperé con ansiedad esta película. Desde el trailer, me dio la impresión de que sería reflejo de una condición de muchos. Esta condición de adicción al sexo siempre ha existido, pero casi nunca es bien abordada en la pantalla grande, es fácil comentarlo, pero nunca es sencillo entenderlo. Supongamos que el espectador de hoy se ha encontrado por lo menos una vez en alguna situación similar a las de Brandon porque, de no ser así, quizá el espectador terminará sólo sintiendo algo de empatía, que lo llevará a pensar “pobre cabrón, está bien enfermo” y sí, la verdad es que sí está.

Bien, lo primero que se debe mencionar sobre esta película es el casting: admirable.


Michael Fassbender y este verano.- 

Debo admitir que le he seguido la pista por algún tiempo ya, siendo precisos desde su aparición en Inglourious Basterds (2009) de Quentin Tarantino; luego en Jane Eyre, la versión de 2011 donde interpreta nada más y nada menos que al Sr. Rochester, personaje al que he amado desde que conocí la historia, que siempre me ha fascinado;  de ahí, le seguí la pista con la película A Dangerous Method (2011) de David Cronenberg, interpretando a Carl Jung; y luego, me pareció interesante su aparición en un cortometraje titulado Man on a motorcycle (2009).
Pero sin duda, para este verano, muchos esperamos Prometheus de Ridley Scott. No sé qué tanto me vaya a gustar la película, iré a verla en parte porque actúa en ella Michael Fassbender, pero también porque todo el concepto detrás (que funciona muy bien en la vida real como mercadotecnia), que es mejor conocido como Campaña Viral, me ha fascinado. El hecho de poder visitar la página web de Weyland Industries y de allí ir navegando para conocer el Proyecto Prometeo (película) y a David 8 (un robot avanzado, interpretado por Michael Fassbender), así como poder seguir los tweets de este robot, o bien, poder adelantarnos en el tiempo, con un concepto actual como es TED conferences, donde podemos ver a Peter Weyland (fundador de Weyland Corp.) dando un discurso en el año 2023, es realmente emocionante, porque desencadena una serie de posibilidades en el desarrollo de la historia y en el concepto. (Una persona me dijo hace poco que aquéllos a los que nos gusta mucho el cine, no tenemos una vida propia. Y creo que es verdad. Pero poco importa, pues, todo lo que hay detrás de una película, es un mundo maravilloso. Y yo agradezco no tener vida propia y vivir mi vida a través del cine. Todo el proceso me encanta. El fenómeno que disfruto mucho dentro de las películas son los seis grados de separación. El cine es simplemente infinito...)

  
Continuando con Shame (2011)

Haciendo mancuerna con Michael Fassbender, está la fascinante Carey Mulligan, quien no sólo es increíblemente talentosa, si no, increíblemente bella. Pienso que es una de las actrices contemporáneas que lo tiene todo. En lo personal, me dejó encantada con su papel en An Education (2009). Por Dios, si hay que mencionarlo, Carey Mulligan sólo tiene 26 años.

Ahora, el trailer: 



Es casi inútil mencionar que el guión, en general, es bueno. Una de las partes que más me gustó son los primeros cinco o seis minutos, pues, son clave para empezar a conocer a este personaje, cerca del final, a manera de escape, después de un intento de alejarse de esta "vida", pero que finalmente no logra abandonar, el personaje vuelve a caer y cae de una manera que parece todavía más profundo, y uno piensa que ya no podría ir más allá y comenzamos a cuestionarnos, qué es lo que le debe pasar para que realmente cambie, para que deje esta adicción. Hay algunos clichés en cuestión de narrativa, es decir, cosas que se pueden leer de ante mano y que, finalmente, suceden. Para algunos, habrá situaciones que les parecerán muy familiares, pero a esto que me refiero, son clichés, son como guiños dramáticos, coqueteos innecesarios que, si bien, dado el perfil psicólogico del personaje femenino, Sissy, uno como espectador espera ciertas situaciones y se presentan, pero ya no eran necesarias. Desde muy temprana la historia uno comienza a sentir a los personajes con mucho dolor y nos mantiene en un juego de sentir empatía y pena ajena. Y es que, la verdad, estamos mirando a un adicto, y el sufrimiento que se mira es como el de cualquier otro adicto. Creo que aquí es donde se puede resaltar la dirección del artista Steve McQueen, es un trabajo muy sutil, con mucha precisión en los movimientos de cámara, mucha precisión en los encuadres, en la estática visual, como diciendo "aquí está el personaje, míralo, míralo bien, siéntelo" y, también, cabe señalar que la edición de sonido dio mucho realismo; traduce muy bien el sentir de la vida cotidiana de Brandon, casi se pueden oler las calles de Nueva York. Me parece que el director ha logrado mostrarnos un perfil (si bien, con un nivel socioeconómico bastante acomodado) muy acertado de una persona con este tipo de condición, y logra acercarnos a su manera de vivir, su modus operandi, etc. Esto lo digo con algo de seguridad en mis palabras porque tuve la oportunidad de conversar con una persona que ha vivido algo similar al personaje de Michael Fassbender. Parte de lo que me comentó fue lo siguiente: 

[No tengo una adicción al sexo. Dicen los que saben, que encontré en el sexo una especie de píldora contra otros malestares. El sexo da placer, para mí llena un hueco, me ayuda en la búsqueda de contacto humano porque no logro conectar y esa es la forma de conectar por un momento, por un instante. El cerebro te dice que eso te hace sentir bien. Para mí, la cercanía de un cuerpo, lo es todo; estar frente a otro cuerpo, es la muestra de que existo, de que vivo, de que soy un ser humano y de que, el otro que está frente a mí, no es otra cosa más que lo mismo. Pero esto sólo me dura mientras se lleva a cabo el acto, el pre y el post. Fuera del sexo, no hay más; aquél y yo, dejamos de ser iguales y es importante señalar que nada nos une más que el sexo, no podemos definirnos uno a otro como pareja sexual. No hay ningún tipo de conexión; esto no significa que no habré de hacer cuanto esté a mi alcance por dar placer al otr@. Es un estilo de vida sexual. La mayoría de las veces, sólo he sentido deseo sexual por mis “parejas”, ell@s confunden este “sentimiento”. Si les acaricio, no es por cariño o amor, es por respeto al cuerpo que tengo en frente. No es que no quiera tener una relación sentimental estable, es que no puedo, de alguna u otra forma he creado una especie de defensa contra las relaciones y no duro en ellas más de dos o tres meses, sin importar cuán intensa haya sido la –relación- situación que haya tenido con esa persona. Mi subconsciente trabaja y se zafa de esa situación. Hace que, de pronto, no me sea tan atractiv@ esa persona y no quiera tenerl@ en cama y no le vuelvo a ver. También, creo que mucho tiene que ver el que, deliberadamente, busco estar con personas con las que sé que no puedo llegar a algo “más”; busco personas con las que sé, que por un par de meses, la pasaré bien y sólo eso.
Hice “click” con esta película y no nada más por el personaje de Brandon. Recuerdo una ocasión en que mi hermano me dio un discurso similar al que Brandon da a su hermana, yo tendría alrededor de 19 años. Entiendo muy bien la relación de Brandon con su hermana. Brandon es como es porque no puede controlarse, por lo tanto, tiene que mantenerse alejado. Lo entiendo perfectamente. La escena cuando Brandon está viendo pornografía en su laptop, sentado frente a su mesa, es justo como me he encontrado. Incluso, la distribución del departamento, la decoración, me recuerda a donde vivo, menos lujoso, pero es como si yo viviera allí. Y lo veo por fuera ahora y pienso en que, no sé, haciendo como disección, pues que quizá uno trata de mantener en estado puro o pulcro el espacio que habitamos para contrastar lo que tenemos por dentro. Es como tener algo de control por fuera, en el espacio. No sé, todo esto me hace dar cuenta de que hay más personas como yo, y se siente bien, porque de pronto te das cuenta que quizá no estés tan bien y no sentirse solo en este mundo, saber que hay otros iguales, es reconfortante y, a la vez no, porque te hace ver que tienes un "problema”. Cuando “lo haces”, no lo piensas. Tener sexo no es malo; tener sexo ocasional tampoco es malo; tener sexo seguido,tampoco. El problema es cuando esta actividad toma el control de tu vida y, cuando, al final del día, te sigues sintiendo vacío. No sé, si viviéramos en otra época, cuando había menos restricciones sociales, esto no existiría.
Sí he intentado “cambiar”, he logrado un avance haciendo ejercicio, pero casi siempre vuelvo. Jamás he pagado por sexo, pero he utilizado el sexo como moneda de cambio; he recibido dinero y otras cosas por sexo. No es que yo lo haya pedido o que lo haya planeado así, simplemente se ha dado. 

Pfff... la música, la distribución de los discos, el hecho de que haya discos de vinilo. ¡Ja!. Me recordó a alguien que conozco: yo.]  

Lamento no haber visto Hunger (2008), primer largometraje de Steve McQueen, donde también participa Michael Fassbender. Señalo esto porque realmente me gustó la dirección en Shame, me parece muy adecuada al tema que trata la película y me pregunto qué tanto es por tema y qué tanto es el estilo propio del director. Creo que es uno de los directores contemporáneos a seguir y seguir muy de cerca, porque entrega películas con mucha personalidad, sin casarse con un tema. Dejo como invitación mirar ambas películas. 


Siguiente película: Synecdoche, New York (2008) - Charlie Kaufman